Once días después lo logró frente al subcampeón defensor, ante el de casa, ante el equipo más poderoso, en el papel, y en el terreno de juego para los especialistas, nadie se imaginó esta hazaña conseguida que los coloca por primera vez como campeones del Clásico Mundial de Beisbol, una gran alegría en un año donde este país sudamericano y caribeño a la vez, ha enfrentado múltiples desafíos en todos los aspectos y contextos complejos.
Ante más de 35 mil almas con pizarra final de tres carreras a dos, la vinotinto venció a los Estados Unidos en la sede de los Marlines de Miami, en Florida.
Los venezolanos abrieron el marcador yéndose arriba en la tercera entrada, y luego en la quinta, sumaron otra carrera con cuadrangular y así el 2-0, pero luego con un vuelacercas los estadounidenses empataron en la octava entrada, sin embargo, en el noveno episodio con hit de cuatro almohadillas, Venezuela rompe el empate y da la ventaja por la mínima, para que así terminara el resultado final.
Maikel García fue el jugador más valioso de una Gran Final con un duelo lleno de dramatismo que se definió hasta la última entrada.
El lanzador Andrés Machado se quedó con la victoria, después de ingresar como relevo y retirar en 1.1 entradas de dos carreras, mientras que el cerrador Daniel Palencia se quedó con el salvamento y el pitcher Garrett Whitlock fue el derrotado.
El beisbol en Venezuela es el principal deporte y más popular, y este triunfo es considerado, por muchos, el máximo campeonato conseguido en la historia del país como selección nacional. Sin duda generó la euforia de toda una nación.
Ahora este representativo está en el libro de campeones del “World Baseball Classic” junto con Japón, República Dominicana y Estados Unidos. Además del título, el equipo nacional se llevó un premio millonario en dólares.
Venezuela en el mejor beisbol del mundo, las Grandes Ligas, ha tenido múltiples jugadores muy exitosos y campeones, pero nunca un hito como este a nivel colectivo de representación nacional en deporte de conjunto.
En resumen, el equipo dirigido por Omar López eliminó a Japón, campeón defensor, en cuartos de final, y a Italia en semifinales, antes de imponerse al anfitrión Estados Unidos en la Gran Final.
Todos coinciden que previo a la gran final esta Venezuela estaba hambrienta de gloria y al final se sació.