Le tengo noticias a todas las personas que siguen propagando la idea de que México es un país ahogado en la ignorancia cuyos habitantes ni leen ni están interesados en la cultura ni nada de nada:
En este momento se están llevando a cabo la Feria Internacional del Libro del Zócalo de la Ciudad de México, la Feria Internacional del Libro Monterrey 2022 y el Festival Internacional Cervantino.
Estamos hablando de tres evento monumentales, realmente grandiosos, en diferentes puntos de la nación, que están reuniendo a lo mejor de lo mejor del mundo y que no se están dando abasto de tanto éxito.
Allá van las multitudes de la presentación de un libro a un concierto, de la proyección de una película a una conferencia y de una obra de teatro a un espectáculo de ballet.
Son mujeres, son hombres, representantes de la comunidad LGBT, adultos mayores, adolescentes, niños, gente de escasos recursos, personas que viajan de un estado a otro. ¡Somos todos!
¿Cuántos países pueden presumir de una efervescencia cultural de este tamaño? ¿Cuántas regiones del mundo pueden mandar tantos mensajes tan buenos de manera simultánea?
Y me estoy quedando corto porque, como usted sabe, hay muchos otros eventos, en este sentido, en un montón de lugares que se suman a la magnífica oferta de nuestros museos y centros culturales.
El problema no es que no haya eventos artísticos. El problema es elegir a cuál ir, decidir entre tantas actividades y escoger los libros que se van a leer entre esas montañas de ofertas tan ricas y tan variadas.
Por favor, deje de hablar mal de México, evite generalizar cuando se trate de nuestra gente, rechace todas esas campañas de desinformación que le lleguen y reconozca, de una buena vez por todas, que vivimos en una potencia cultural.
Algo bueno estarán haciendo el Gobierno de México, la Cuarta Transformación, los gobiernos de los estados (que son de diferentes partidos políticos) e instituciones privadas como el Tecnológico de Monterrey como para que esto esté sucediendo. ¡Bravo!
¿Por qué le estoy escribiendo sobre este tema? Porque, no sé usted, pero yo tuve que elegir entre éstas y muchas otras opciones para visitar en estos días, me quedé con el Festival Internacional Cervantino (FIC) y no quepo en mí de la felicidad.
La ciudad de Guanajuato está más hermosa que nunca, nuestro amado Festival Internacional Cervantino está celebrando 50 años de vida, el país invitado es Corea y el estado, Ciudad de México.
Dígame, por favor, si no es la combinación más perfecta para ver, oír y disfrutar.
Y no sé qué me llena más de orgullo, si la inmejorable organización del Cervantino, la calidad de su oferta cultural o la respuesta de la gente.
Si en algo aprecia usted sus sentidos, tiene que ir. Punto.
Métase a las redes sociales del FIC. Las opciones son infinitas, increíblemente accesibles y le suplico, además, que busque las transmisiones que están realizando nuestros medios públicos como Canal 22. Le juro que no se va a arrepentir.
Felicito públicamente al Centro Cultural Coreano y al Ministerio de Cultura, Deporte y Turismo de la República de Corea porque lo que están haciendo es histórico.
Como usted sabe, México y Corea están celebrando 60 años de inmejorables relaciones diplomáticas y la participación de nuestros hermanos coreanos es brillante, inspiradora, espectacular.
Tuve el enorme privilegio de ver triunfar al grupo de K-Pop KARD en la Alhóndiga de Granadita y sigo sin reponerme de la emoción de ver algo tan precioso, joven y positivo coexistiendo con el legado de Miguel de Cervantes. ¿Así o más fantástico?
Pero espérese, lo de KARD, que es como para un programa especial, es sólo uno de los muchísimos eventos que estos genios de Asia están trayendo a México más la inauguración de la Casa de Corea.
Ahí es donde uno se da cuenta de la grandeza de las naciones y de la importancia del FIC como eje cultural global.
¿Y qué me dice de la representación de la Ciudad de México o de eventos gratuitos como el que La Fura Del Baus presentó al viernes pasado en Los Pastitos?
Todavía no puedo creer la fusión de lo que estos inmensos artistas hacen de manera presencial, con esas estructuras gigantes, pero potenciado con la tecnología de los celulares.
¿Y todo para qué? Para contar la historia de Guanajuato con la participación del mismísimo pueblo de Guanajuato. ¡Enorme! Aquello fue enorme.
Mire, no le voy a hacer el cuento largo. El Cervantino está cumpliendo medio siglo, lo está celebrando en grande, sus invitados son increíbles y hay que estar ahí. No se lo pierda. ¡Felicidades!
Álvaro Cueva
alvaro.cueva@milenio.com