Dígame, por favor, que usted también está viendo la novena temporada de Vecinos todos los domingos por Las Estrellas. Es increíble lo mucho que ha crecido este programa que está cumpliendo 15 años de vida.
Se lo voy a explicar así: desde que Televisa decidió administrar sus unitarios por temporadas, como si fueran series, perdieron lo más valioso que tenían: actualidad. No es lo mismo producir para el día a día como lo hacían los señores de Los Polivoces, La criada bien criada, La carabina de Ambrosio, Anabel y Doctor Cándido Pérez, que crear contenidos que quién sabe cuándo y cómo se vayan a transmitir.
El equipo creativo de Vecinos como que supo entender esta peculiar dinámica de programación de Las Estrellas de estrenar los domingos para luego rebotar este show en otro momento de la semana.
Y no solo eso, supieron aprovechar la pandemia para generar capítulos que se metieran con lo que millones de mexicanos estamos viviendo. El resultado es un programa con algo parecido a un sentido de la actualidad, un espectáculo con el que muchas personas nos podemos divertir más.
Ver aquello hoy es como volver por un ratito a la época de oro de la comedia mexicana, regresar a los orígenes de la televisión abierta, de la XEW-TV. Tiene que buscar este material, aunque sea en Blim, porque es muy bonito lo que está pasando ahí.
Todavía me acuerdo del episodio de la pandemia y me carcajeo porque es exactamente la realidad que muchos estamos viviendo:
El taquero que vende cubrebocas, los romances por computadora, el señor que se queja porque no tiene ropa limpia y la junta por Zoom.
No, y qué me dice de ese momento en que uno llega a la casa a encuerarse en la puerta para no contagiar a la familia, de la gente que se roba los botes de gel antibacterial y del grito de: ¡quédate en casa!
Ese episodio, dentro de 30 años, va a ser tan importante como los de Chespirito en Acapulco. Es de un valor histórico alucinante y más porque hasta sale Hugo López-Gatell.
Lo que no hicieron (o no hicieron bien) los creativos de La parodia, a los de Vecinos les salió de lujo. ¡Felicidades!
Y éste es sólo un capítulo, ¿qué me dice de los demás? Los escritores de este proyecto están aprovechando un montón de cosas que casi nadie más está viendo como los huertos urbanos, las cámaras de seguridad y el giro que están tomando nuestras famosas tandas.
Es de lo más interesante lo que está pasando aquí. Por eso yo quisiera invitar a la misma gente de Televisa a que, a partir de este éxito, recapacitara en su manejo de los unitarios.
No son series, son unitarios. ¿Se imagina que así como Vecinos, pudiéramos ver en una misma semana a prodigiosos talentos como Jorge Ortiz de Pinedo, Consuelo Duval y Ariel Miramontes sacándole provecho a los temas del momento?
Ahí, sí, cuidado con Televisa. Volveríamos a la época en que las comedias eran más exitosas que las telenovelas. ¿A poco no?
Luche por ver lo nuevo de Vecinos. Le va a gustar. De veras que sí.
alvaro.cueva@milenio.com