La Secretaría de Educación Pública ha dado a conocer los resultados del Cuestionario Diagnóstico Compromiso Presidencial número 27: “Desaparece la USICAMM Nuevo sistema de contratación y promoción de maestros”. Informa de la participación de 393 696 maestras y maestros de 93235 escuelas. Ahora, ha dado la indicación de que la segunda sesión de Consejo Técnico en las escuelas se destine para la Consulta Nacional para la Construcción del Nuevo Sistema de las Maestras y Maestros. Para este ejercicio que se desarrollará durante la sesión y se formalizará mediante un acta, se recogerá la opinión de las maestras y maestros en relación a cinco temas principales, y que, a decir de la SEP, son derivados del Cuestionario Diagnóstico. Los temas refieren a la aplicación de un instrumento de valoración de conocimientos y aptitudes para la asignación de plazas y ascensos; valoración entre pares; valoración del conocimiento de la práctica docente y del plan y programas de estudio; valoración de la antigüedad y la preparación profesional; y transparencia en la asignación de plazas y promociones.
La escasa credibilidad que se tiene respecto a cuestionarios, encuestas y consultas en el ámbito educativo-magisterial genera que el ejercicio no se desarrolle con interés y atención, particularmente por la creencia de que ya se tiene “todo armado”. La sospechas se fundan desde el Cuestionario Diagnóstico, con cierto “maniqueísmo” en el planteamiento de las interrogantes y el énfasis en el instrumento de apreciación de conocimientos y aptitudes que se presenta como elemento determinante para la admisión y promoción. Ahora viene la Consulta con cinco temas predeterminados de los cuales no se explica su incorporación. Lo anterior nos hace recordar lo dicho por Bourdieu “Las problemáticas que proponen las encuestas de opinión están subordinadas a intereses políticos,y esto pesa enormemente tanto sobre la significación de las respuestas como sobre lasignificación que se le confiere a la publicación de los resultados. La encuesta de opinión es, en elestado actual, un instrumento de acción política; su función más importante consiste, quizá, enimponer la ilusión de que existe una opinión pública como sumatoria puramente aditiva deopiniones individuales; en imponer la idea de que existe algo que sería como la media de lasopiniones o la opinión media”. (Bourdieu, 1972)
Aún cuando no se conocen las interrogantes de la Consulta, parece ser que desde la determinación de los temas se piensa “direccionar” los resultados, obviamente para el uso político-educativo más conveniente. La SEP olvida que no sólo es la sistitución de un organismo sino que el análisis y debate lo debe colocar en esferas más amplias: la formación inicial docente, la formación continua y la carrera docente. Y pensar definitivamente en disociar los procesos formativos de actualización y superación profesional (por la mercantilización que ha generado) y la antigüedad, de los esquemas de estímulo, y pensar en el fortalecimiento de la carrera docente con mejores salarios y prestaciones que den mejores condiciones laborales e institucionales. Aquí estaría el verdadero debate, que por cierto, el SNTE parece, o no quiere, advertir.