Política

Un año en el cielo

  • En Corto
  • Un año en el cielo
  • Alejandro Maldonado

La creación de Dios es sorprendente. La belleza que contemplan nuestros ojos es tan solo un destello del amor de Jesús hacia nosotros, quien está detrás de la escena. Juan y Pablo lo dicen con claridad: “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”, (Juan 1:3). “Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, dominios, principados o potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él”, (Colosenses 1:16).

El 20 de diciembre de 2024 recibimos un fatal pronóstico sobre la salud de mi esposa. Vimos la gracia de Dios en todo el proceso que vino después. Jamás padeció dolores asociados a su enfermedad. Amigos, familia y desconocidos estuvieron orando por ella. Por supuesto, nuestra petición específica fue que Dios la sanara. Él tenía y tiene poder para hacer milagros, porque no es cambiante como nosotros: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”, (Hebreos 13:8). El mismo Jesús que realizó innumerables sanidades y milagros sigue actuando en el mundo hoy. Y Dios respondió las oraciones; no como queríamos, sino conforme a su perfecta voluntad. Él es la fuente única de amor verdadero; es lleno de misericordia, verdad e infinita sabiduría. Desde el 12 de marzo de 2025, mi esposa está con su amado Salvador. El Cielo es un lugar indescriptible: “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”. Ella fue sanada para toda la eternidad.

¿Te has maravillado con una obra arquitectónica hecha por hombres? Antes de su muerte, Jesús dijo a sus seguidores: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros”, (Juan 14:2). ¡Un lugar preparado por Jesús mismo para todo el que cree en Él!

Mi esposa, uno de mis hijos y varios familiares directos, gozan para siempre de haber creído en Jesucristo: “Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir”, (Hebreos 13:14).

Todo aquí terminará. Jesús te ama. Él ya pagó el precio de tu ciudadanía celestial en la cruz, perdonando tus pecados. Pídele ahora que te salve y venga a morar en tu corazón. Cree en Él y verás.


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.