Cultura

Aquellas de pechos turgentes…

  • Pa'no molestar
  • Aquellas de pechos turgentes…
  • Alejandro Evaristo

A menos que de pequeños hayan sido alimentados con un tinto Domaine de la Romanee-Conti Romanee-Conti Grand Cru Cote de Nuits francés o leche de unicornio o pegaso o de algún otro animal fantástico, mi poca capacidad intelectual me impide entender la molestia e incomodidad de algunas personas cuando se encuentran en la vía pública con una mujer amamantando a su hijo.

Lactar significa alimentar con leche a la cría de un mamífero y es una actividad tan natural como respirar. Así de sencillo. En el caso particular de los seres humanos, la leche materna es importantísima para el desarrollo y crecimiento saludable del recién nacido.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), “la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia y del sistema de atención de salud. La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante seis meses, la introducción de alimentos apropiados para la edad y seguros a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más”.

El problema es que lo hagan en sitios públicos, según los ridículos que se quejan por el atrevimiento de esas mujeres que no tienen una pizca de conciencia y se atreven a mostrar parte de su pecho mientras dan de comer a sus pequeños.

En nombre de todas ellas, que prefieren saciar el hambre de sus hijos en vez de responder a falsos y estúpidos señalamientos de una sarta de personajes repletos de doble moral, me permito enviarles a visitar el norte del país. Vayan a Chihuahua a un baile…

***

En el sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (https://www.nlm.nih.gov) tuve la oportunidad de consultar algunos estudios de su acervo relacionados con el proceso de lactancia, la importante obligación de amamantar a los pequeños y los beneficios que el líquido materno trae a sus frágiles habitáculos terrenos.

La leche materna, explican, es la fuente de alimento natural para los bebés menores de 1 año y tiene las cantidades de carbohidratos, proteínas y grasa adecuadas para el bebé; proporciona las proteínas digestivas, minerales, vitaminas y hormonas que necesitan, y tiene anticuerpos que ayudan a evitar enfermedades.

Un pequeño que ha sido amamantado tendrá menos gases, diarrea y estreñimiento, además de que padecerá menos alergias, infecciones del oído, enfermedades de la piel, problemas con el sistema digestivo, enfermedades respiratorias, diabetes, obesidad o sobrepeso y hay una mucho menor posibilidad de padecer el llamado Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (se refiere a la muerte repentina e inesperada de un niño menor de un año aparentemente sano; también llamado Síndrome de Muerte Súbita infantil, Muerte en Cuna o Muerte Blanca), y a la larga hasta problemas de caries.

Los especialistas en el tema recomiendan la lactancia materna a las nuevas mamás porque se establece un vínculo con el bebé, se facilita bajar de peso, demora el inicio de los periodos menstruales y disminuye el riesgo de enfermedades como cáncer de ovarios y de mama, así como osteoporosis, enfermedades del corazón y obesidad.

A estos beneficios en materia de salud, se suman otros de tipo económico y hasta de una correcta disposición del tiempo: se ahorran miles de pesos anuales al no comprar leche en polvo, mejor conocida como “fórmula”, se evita la limpieza de biberones así como la preparación de la “fórmula”, ya que la leche materna está siempre a la temperatura adecuada para su consumo

¿Hay casos en que sea difícil o no recomendable la lactancia materna? Sí.

Algunos pequeños enfrentan conflictos por defectos congénitos como labio leporino o paladar hendido; por problemas para succionar o de tipo digestivo, por nacimiento prematuro o por una débil constitución física.

En el caso de las madres puede generarse por la presencia de cáncer de mama u otro; infecciones o abscesos mamarios; producción deficiente de leche y hasta por cirugías previas o radioterapia.

La lactancia materna no se recomienda para las mujeres con llagas de herpes activo en las mamas, tuberculosis activa no tratada, infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) o SIDA, inflamación renal, cardiopatía o desnutrición grave.

***

El arte no ha sido ajeno a esta natural predisposición y obligación humana a la alimentación de los bebés.

La obra de la artista autodidacta Mary Stevenson Cassat (1844-1926), se caracteriza por plasmar escenas en las que la maternidad es protagonista, destaca especialmente Mother Jeanne Nursing Her Baby cuadro en el que plasmó la conexión madre e hijo durante la lactancia. También está el genio Pablo Picasso, en cuya obra Madre e hijo (1904) se observa un estudio a consciencia de las manos y sus movimientos que, para algunos amantes de su obra y de la maternidad, se trata de un homenaje a la ternura que una madre es capaz de profesar a su pequeño. De Picasso también contamos con La Paix (1952), obra en la que varias personas se encuentran en un día de campo y entre ellas resalta una mujer amamantando.

El ruso Kuzma Petrov (1878- 1939) utilizó a la maternidad en su trabajo y de ahí resalta especialmente Madre (1913) que refleja la unión del ser humano con la naturaleza, mientras que el francés Henri Lebasque (1895-1937), pintó Maternidad (1905) obra en la que una mujer amamanta a un bebé en presencia de una niña que lee un libro. La polaca Tamara Lempicka (1898-1980) pintó una obra a la que también llamó Maternidad (1928), pero el bebé está cubierto con una manta mientras la mujer lo sujeta dulcemente y agarra su pecho para que pueda alimentarse.

No podemos olvidar The Young Mother, de Jean Laurent Mosnier; The Flower Girl, de Sir James Jebusa Shannon; una obra sin título de Kitagawa Utamaro (1754-1806), y la pintura Interior de un jacal (1853), de Édouard Pingret, inspirada en una escena mexicana.-

En las obras de tipo religioso hay también varios ejemplos, como La Virgen Torroella de Mongrí, de Lorenzo de Zaragoza; la Virgen de Tobed, de Jaime Serra, y la Virgen de la Leche ubicada en el santuario de Penella, en Alicante, España, entre muchas otras.

La hermosa escultura Caridad con cuatro niños, del escultor Gian Lorenzo Bernini (1627-28), del barroco y La madre que amamanta (2009), de Ferenc Medgyessy en Hungría, son ejemplos del arte tallado en piedra representando el tema que ahora nos convoca.

***

Hablando de arte, quizá la obra más icónica en nuestro país, sea la escultura monumental de Federico Cantú Garza para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En 1944 estaba al frente del IMSS Ignacio García Téllez, quien propuso hallar alguna imagen o símbolo para identificar al Instituto, por lo que se planteó la idea de un águila que protege a una madre con su hijo y que fue precisamente lo que hizo Federico Cantú, para quien la maternidad es el símbolo universal de La Virgen y el Niño…

***

En internet hay decenas de videos e imágenes en los que se aprecia el reclamo contra esas mujeres de pechos turgentes y niños hambrientos saciando su hambre.

Esos personajes, los que se quejan de tan asquerosa realidad, seguramente contuvieron su necesidad de alimento cuando tenían meses de edad y esperaron pacientes la llegada a casa para poder comer.

Lo dicho: Pinche gente…

alejandro.evaristo@milenio.com

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.