Elevar el precio transporte público es un tema que ningún gobernador quiere abordar, a no ser que los beneficios lo justifiquen, en medio del reclamo social que, naturalmente, puede provocar.
Hasta 2001, cuando gobernaba Melquiades Morales, la tarifa costaba 3 pesos. Con Mario Marín subió a 3.50 y en el mismo periodo se incrementó primero a 5 y luego a 6 (fueron 3 ajustes en el sexenio).
Rafael Moreno Valle no quiso jugar esa carta y Tony Gali, menos.
El que “nos vio la cara” fue Miguel Barbosa, quien se hizo “de la vista chiquita” con un ajuste final de 8.50 pesos.
Ahora, que el tema vuelve al debate, el aumento se presenta como una medida para evitar el colapso del sistema y garantizar que el transporte siga operando.
El probable aumento iría acompañado de compromisos verificables como viajar más seguro y en mejores condiciones.
Se intentará explicar el impacto real de la inflación y los costos operativos, como el costo del diésel, pues operar una unidad hoy no es el mismo que hace 7 u 8 años.
Payasos, sí son
Cuando ya no hay estructura, discurso ni credibilidad, siempre queda el recurso más barato de llamar la atención, incluso haciendo el ridículo.
Algunos creen que la manera más rápida de volver a la conversación pública no es a través de ideas, propuestas o debates serios, sino mediante ocurrencias y espectáculos involuntariamente cómicos.
Ahí está Néstor Camarillo, exdirigente del PRItanic y quien después brincó a MC. Tras señalamientos que lo ligan con la delincuencia organizada, optó por despertar su faceta de cantante desafinado. Ahora se fue a Nueva York (probablemente con nuestros impuestos) e intentó recrear el icónico baile del Joker en las escaleras del Bronx. El video muestra a un político mexicano intentando parecer irreverente mientras carga toneladas de desgaste político, bailando en la locación de la película, generando críticas y bautizándolo como el Joker De Quecholac.
La misma lógica parece perseguir a Jonathan Collantes, alguna vez alcalde de Tlachichuca, diputado del PANAL y después, cascajo del PRI. Hoy reaparece en un video donde monta una motocicleta y termina estampado contra un camión estacionado.
La escena resume su propia trayectoria política.
Cuando la política deja de producir liderazgo, algunos intentan volver por escándalo