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Lunes , 25.03.2019 / 08:43 Hoy

Argumentos a debate

Justicia en Chad

Adriana González Carrillo

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En la República de Chad gobernó de 1982 a 1990 Hisséne Habré, quien ha sido declarado culpable de crímenes contra la humanidad y tortura. Su condena emitida el 30 de mayo de 2016, por las cortes Africanas Extraordinarias, es de cadena perpetua y se le atribuyen al menos 40 mil muertos, 80 mil niños huérfanos y 30 mil viudas en una población aproximada en esos años de 5 millones de personas. Su gobierno dictatorial se caracterizó por violaciones generalizadas de derechos humanos, terrorismo de Estado, detenciones ilegales, secuestro, desaparición forzada y asesinatos en masa contra los grupos étnicos Hadjarai y Zaghawa.

Es un ejemplo importante para el sistema de justicia internacional dado que muestra la vigencia del mismo y renueva con determinación los esfuerzos de los Estados que han creado un sistema más robusto a través de la Corte Penal Internacional que tiene vigencia a partir del año 2002.

El proceso se llevó a cabo en Senegal, en un Tribunal especial abierto en 2013, lugar en el que se encontraba exiliado. Fue bajo el principio de jurisdicción universal que se pudo realizar el juicio. Dicho principio establece que una persona pueda ser llevada a los tribunales independientemente del lugar donde el crimen se haya cometido así como de la nacionalidad del enjuiciado o de la víctima. Esta doctrina jurídica es por la que se asegura que no exista impunidad en el marco del derecho penal internacional.

El Tribunal también resolverá la atención a las víctimas y sus familiares. Revisará las demandas de indemnización para determinar las debidas reparaciones de daños a los civiles afectados y se espera que sea anunciado a finales del mes de julio. Para ello se recurrirá al apoyo de gobiernos extranjeros así como de organismos y organizaciones internacionales y donantes en general.

Este caso no pudo ser abordado por el Estatuto de Roma pues una parte central de su diseño y consenso fue garantizar el principio jurídico universal de la no retroactividad. Es decir, que no puede conocer de casos ocurridos con anterioridad a su entrada en vigor.

Después de 26 años de buscar justicia, los familiares de las víctimas se organizaron y no cejaron en sus esfuerzos colectivos para lograr la cooperación entre los Estados y las organizaciones no gubernamentales para alcanzar el sueño de hacer justicia a las víctimas.

Lo lamentable es que en reacción al proceso referido, los países que integran la Unión Africana durante su reunión de febrero de 2016 acordaron iniciar su retirada conjunta de la Corte Penal Internacional encabezada por el Presidente de Kenia Uhuru Kenyatta. De prosperar dicha idea, solamente quedará vigente el sistema de las Cortes Africanas con tribunales especiales para cumplir con la visión de que se ejerza justicia en África únicamente por los africanos.

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