Por: Miguel Adolfo Guajardo Mendoza
Ilustración: Patricio Betteo, cortesía de Nexos
El fomento de la innovación es un desafío enorme en países que no han logrado consolidar sistemas de innovación robustos, pues deben atenderse múltiples causas como la baja inversión destinada la innovación tecnológica, la débil colaboración entre la academia e industria, la desconexión del sistema de formación de capital humano con el de innovación tecnológica, las carencias en infraestructura pertinente, etc. Frente a problemas multicausales la solución no puede ser una política en solitario, sino una mezcla que ataque sus diferentes causas de forma articulada desde distintos órdenes de gobierno. Hasta ahora, la mayoría de las políticas públicas para el fomento de la innovación tecnológica en México han estado a cargo del gobierno federal. Además, desde 2014 han surgido algunas iniciativas originadas en los gobiernos estatales.