El pago de la vivienda obliga a 80 por ciento de las familias mexicanas a reducir gastos esenciales como alimentos y salud, lo que refleja un creciente escenario de estrés financiero, según Hábitat para la Humanidad México.
“Este nivel incluso es más elevado que el promedio a escala internacional, donde se tiene una cifra de 75 por ciento”, comentó Lacmi Rodríguez, directora ejecutiva nacional de este organismo al presentar su reporte "Un hogar, pero ¿a qué costo?”.
La directiva explicó que las familias están postergando decisiones de salud o posponiendo planes de educación o mejora de vida con un micro negocio, por estar al pendiente de los pagos para sus viviendas.
Señaló que esta brecha es preocupante porque sugiere que la inseguridad habitacional en México comienza mucho antes de que una familia pierda su casa o se vea obligada a dejarla.
“Muchos hogares parecen estar gestionando sus condiciones actuales, pero con muy poco margen de maniobra frente a una enfermedad, pérdida de empleo, aumento de costos o una emergencia familiar”, explicó.
Rodríguez señaló que en México más de un tercio, 36 por ciento de las personas encuestadas, ha utilizado sus ahorros o fondos de emergencia, y 34 por ciento ha asumido un trabajo adicional.
“Esto sugiere que muchos hogares mantienen la estabilidad habitacional agotando sus reservas financieras, en lugar de contar con una asequibilidad sostenible, lo que los vuelve más vulnerables a futuras crisis”, añadió.
Por su parte, Luis Armenta, director de operaciones de Hábitat para la Humanidad México, informó que, de acuerdo con el Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda, 57.3 por ciento de las viviendas son de autoproducción, es decir, construidas por las propias familias, frecuentemente sin asistencia técnica ni financiamiento formal.
“Esta modalidad refleja tanto la resiliencia de los hogares como las limitaciones para acceder a opciones habitacionales con escritura o que no sea vivienda temporal, donde la calidad sigue siendo un problema: casi cuatro de cada diez personas (37 por ciento) reportan humedad, moho u otras condiciones poco saludables, frente a 23 por ciento a nivel global”, detalló.
MRA