M+.- Pese al crecimiento sostenido de la electromovilidad, México apenas figura entre los 50 mercados más importantes del mundo para vehículos híbridos y eléctricos (H&E), a pesar de que actualmente se comercializan 174 modelos con estas tecnologías en el país.
En entrevista con MILENIO, Eugenio Grandio, director general de Electro Movilidad Association (EMA), señaló que México cuenta con una de las ofertas más amplias de tecnologías de movilidad sustentable desarrolladas por la industria automotriz global, encabezadas principalmente por fabricantes chinos, japoneses y coreanos.
"En estas tecnologías destacan marcas como Zeekr, BYD, Tesla y Volvo, entre otras que han logrado colocar vehículos híbridos y eléctricos por debajo de los 500 mil pesos", afirmó.
Las marcas mencionadas participan en distintos segmentos del mercado.
Competencia de mercado automotriz eléctrico
- Tesla y Zeekr compiten principalmente en vehículos totalmente eléctricos (BEV, por sus siglas en inglés)
- BYD ofrece tanto eléctricos como híbridos enchufables (PHEV)
- Mientras que Volvo mantiene una estrategia de electrificación con modelos eléctricos e híbridos enchufables en categorías como SUV, sedanes y vehículos premium.
"Los fabricantes han logrado reducir costos con baterías que son más ligeras, más eficientes, con mayor autonomía, más competitivas y con precios más asequibles, donde las que China avanza de manera más masiva y rápida, lo mismo que en costos", explicó Grandio.
¿Qué significan las principales categorías de vehículos electrificados?
La industria automotriz clasifica los vehículos electrificados en distintas categorías, dependiendo del nivel de participación del motor eléctrico y de su forma de recarga:
- HEV O H&E (Hybrid Electric Vehicle o híbrido eléctrico): Combina un motor de combustión con uno eléctrico. La batería se recarga automáticamente mediante el frenado regenerativo y el propio funcionamiento del vehículo, por lo que no requiere conectarse a una fuente externa de electricidad. Modelos como el Toyota Prius y Corolla Hybrid pertenecen a esta categoría.
- PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle o híbrido enchufable): Incorpora una batería de mayor capacidad que puede recargarse al conectarse a la red eléctrica. Puede recorrer decenas de kilómetros utilizando únicamente energía eléctrica antes de activar el motor de combustión. La nueva Toyota RAV4 PHEV pertenece a este segmento.
- BEV (Battery Electric Vehicle o vehículo 100 por ciento eléctrico): Funciona exclusivamente con energía almacenada en baterías y no cuenta con motor de gasolina o diésel. Requiere infraestructura de recarga. Ejemplos son modelos de Tesla, BYD, Zeekr o Volvo EX30.
- MHEV (Mild Hybrid Electric Vehicle o híbrido ligero): Utiliza un pequeño sistema eléctrico que asiste al motor de combustión para mejorar el consumo de combustible, pero no puede mover el vehículo por sí sólo en modo eléctrico.
- EREV (Extended Range Electric Vehicle o eléctrico de rango extendido): Es impulsado principalmente por motores eléctricos, mientras que un motor de combustión funciona como generador para recargar la batería y extender la autonomía.
Términos que aparecen en el mercado mexicano
Según datos de la EMA, de los 174 modelos electrificados disponibles en México, 112 corresponden a vehículos eléctricos puros (BEV) y 62 a híbridos enchufables (PHEV).
La asociación no contabiliza dentro de esta estadística a los híbridos convencionales (HEV), aunque estos representan una parte importante de las ventas de electrificados en el país.
Mientras un HEV reduce el consumo de combustible sin necesidad de infraestructura de carga, un PHEV permite realizar trayectos diarios en modo eléctrico y mantener la flexibilidad de un motor de combustión para viajes largos.
En cambio, un BEV elimina por completo el uso de gasolina, pero depende de una red de recarga pública o doméstica adecuada.
Mercado de vehículos eléctricos e híbridos crece en México
Durante el primer cuatrimestre de 2026, alrededor de 45 por ciento de la demanda de vehículos de nueva energía en México correspondió a híbridos enchufables (PHEV), mientras que el restante 55 por ciento fue para vehículos totalmente eléctricos.
Actualmente, el mercado mexicano ofrece 174 modelos de estas tecnologías, de los cuales 112 son eléctricos y 62 híbridos enchufables.
La EMA no contabiliza dentro de estas cifras a los híbridos convencionales (HEV), que utilizan motor eléctrico y de combustión, pero no requieren conectarse a una fuente externa de energía.
La penetración de mercado alcanza actualmente 3.6 por ciento para los híbridos enchufables y 3.7 por ciento para los vehículos eléctricos dentro de las ventas totales de automóviles en México.
Según el estudio “Perspectivas globales del mercado de vehículos eléctricos para 2026" de la Agencia Internacional de Energía, la cifra de vehículos híbridos enchufables y eléctricos supera ya las 235 mil unidades, considerando el desarrollo del mercado desde la llegada de Tesla al país en 2016.
Tan sólo en el primer cuatrimestre de este año se comercializaron más de 25 mil unidades, por lo que México debe atraer inversiones para fabricar vehículos de nueva generación.
Para Grandio, México no debe perder relevancia como potencia manufacturera automotriz frente a la transición global hacia la electromovilidad.
"Vehículos de altas tecnologías ante las que México no debería perder su gran participación en la producción de vehículos; debe seguir siendo un jugador importante, es decir, debería atraer más inversiones en la materia e impulsar proyectos detenidos como la fábrica de Tesla en Nuevo León, la cual podría retomarse y fabricar no sólo autos, sino robots e Inteligencia Artificial", señaló.
De acuerdo con datos del sector, cada año se comercializan más de 90 millones de vehículos en el mundo, de los cuales más de 40 millones ya corresponden a unidades híbridas y eléctricas.
En este contexto, consideró que México debe incorporarse a esta demanda global mediante nuevas inversiones productivas y no descartar el interés de fabricantes chinos por proyectos e infraestructura ya existentes.
Olinia, oportunidad de crear una industria de electromovilidad
Otro de los proyectos estratégicos para el sector es Olinia, la iniciativa impulsada por el gobierno federal para desarrollar un vehículo eléctrico mexicano.
"Y sin duda, el otro gran proyecto de H&E en México es el de la marca Olinia, del que hay que esperar la información de su futuro y factibilidad, la cual ya se ha rodeado proveedores de tecnología, y autopartes, etc.", comentó.
Aunque todavía existen pocos detalles públicos sobre el proyecto, Grandio recordó que China domina actualmente el desarrollo global de baterías para vehículos eléctricos, una tecnología fundamental para la competitividad del sector.
"Y aunque no hay más información, hay que recordar que son los chinos los más grandes desarrolladores de baterías, y surtirse así, con algunas de diez o 15 kW, que brindarían entre 100 y 150 km de autonomía", indicó.
El crecimiento de proyectos como Olinia también incrementará la demanda de infraestructura de recarga en México, pues actualmente existen mil 394 estaciones de carga rápida y 2 mil 984 cargadores convencionales o nivel 2 en el país.
Grandio destacó que México aún enfrenta un rezago importante frente a mercados líderes en electromovilidad.
"Para dimensionar la necesidad de éstas, en Noruega hay una estación de carga por cada 100 vehículos, y en México hay 176 autos por cada estación de recarga", precisó.
El costo de instalación sigue siendo uno de los principales obstáculos para acelerar la expansión de esta infraestructura.
Una estación doméstica o comercial de 220 volts tiene un costo de entre 40 mil y 50 mil pesos, mientras que una estación de carga rápida puede requerir inversiones de entre 5 y 10 millones de pesos.
Por ello, señaló que resulta fundamental comprender y atender las barreras de inversión tanto en infraestructura pública como privada para impulsar una mayor adopción de vehículos eléctricos e híbridos.
Toyota respalda que rezago en infraestructura frena el avance
La falta de infraestructura de carga sigue frenando la adopción masiva de vehículos eléctricos en México, mientras las armadoras refuerzan su apuesta por tecnologías híbridas y enchufables.
La transición hacia la electromovilidad en México enfrenta desafíos estructurales que van más allá de la oferta de vehículos. A pesar del crecimiento de los modelos eléctricos e híbridos enchufables, la infraestructura de recarga continúa siendo uno de los principales obstáculos para acelerar su adopción.
Esta visión coincide con la de fabricantes como Toyota; Gerardo Romero, vicepresidente de operaciones de la compañía en Motor Sales de México, señaló que la limitada disponibilidad de puntos de carga, así como la capacidad de la infraestructura eléctrica residencial y urbana siguen siendo factores que restringen el crecimiento de los vehículos totalmente eléctricos en el país.
"Si el día de mañana todos los coches fueran eléctricos, no habría dónde conectarlos. Por otro lado, el tema entre la CFE (Comisión Federal de Electricidad), cuando quieres poner conectores en tus casas o quieres ponerlos en un edificio, no todos los edificios en México están preparados para recibir muchas conexiones, entonces creemos que todavía el tema del 100 por ciento eléctrico le falta tiempo por todo este tema de infraestructura", comentó.
En este contexto, Toyota ha reforzado su estrategia de electrificación con tecnologías intermedias como los híbridos enchufables (PHEV).
La compañía lanzó recientemente en México la RAV4 PHEV, su primer híbrido enchufable en el mercado nacional, un segmento que, de acuerdo con datos de la EMA, concentró cerca de 45 por ciento de la demanda de vehículos de nueva energía durante el primer cuatrimestre de 2026.
Romero destacó que este tipo de vehículos permite a los consumidores acercarse a la movilidad eléctrica sin depender completamente de la infraestructura de recarga, ya que pueden operar tanto como híbridos convencionales como mediante carga externa.
La apuesta de Toyota refleja una tendencia más amplia en el mercado mexicano, pues actualmente, 45 por ciento de las ventas de la marca corresponden a vehículos híbridos eléctricos, y la armadora tiene como objetivo que para 2030 exista al menos una versión híbrida electrificada en cada una de sus líneas de producto.
Además del desarrollo de nuevos modelos, la empresa mantiene una estrategia de expansión de servicios posventa y centros de atención, priorizando la cercanía con los clientes ante un entorno que prevé mayor competencia y un crecimiento moderado del mercado automotriz en los próximos años.
Reciclaje de baterías y economía circular, el siguiente reto del sector
El director general de EMA explicó que la adopción de vehículos híbridos y eléctricos comenzó entre consumidores interesados en temas ambientales y tecnológicos, pero actualmente se ha extendido a jóvenes y adultos de entre 40 y 80 años que reconocen sus beneficios operativos y económicos.
Asimismo, advirtió que el desarrollo de la electromovilidad deberá ir acompañado de estrategias para el reciclaje y aprovechamiento de baterías.
"Y otro frente que se tiene que abordar, es el reciclaje de las baterías y la economía circular que ello representa, porque queda establecida la relevancia del reciclaje como componente de sostenibilidad y costo total de propiedad del ecosistema los H&E", concluyó Eugenio Grandio.
KL
