La Asociación de Restaurantes y Bares de La Laguna señaló que, en promedio, la duración de un negocio en Torreón es de entre uno y dos años, ya que el incremento de impuestos y de insumos alimenticios ha propiciado el cierre o traspaso de establecimientos.
De acuerdo con el organismo, el sector enfrenta un entorno económico complicado que ha limitado la consolidación de nuevos proyectos, principalmente entre los negocios formales dedicados a la venta de alimentos y bebidas.
“Sí ha habido cierres, pero otros emprenden o los traspasan. La temporalidad de nuevos negocios es de uno o dos años en promedio, aunque hay algunos que cierran en meses”, dijo Enrique Samaniego, presidente de la organización.
Incremento en costos y carga financiera
Destacó que desde hace más de seis años, cuando comenzaron los aumentos al salario mínimo, la carga financiera de los restaurantes formales creció más de 60 por ciento, sin considerar el pago de otros impuestos.
“El tema del salario afecta de una manera considerable si le sumamos más en el pago de los impuestos y desde que comenzó el alza al salario estimamos un 68 por ciento más. En cuanto a productos andamos entre un 35 y 40 por ciento”, explicó.
Refirió que los comerciantes formales enfrentan una situación que cada vez se vuelve más limitada debido a la escalada de impuestos y a las nuevas reformas que se han implementado en los últimos años.
“El limón es uno de los productos que ha escaseado y está subiendo más por la inseguridad porque a veces no llegan. Se trata de mantener los precios para conservar a los clientes, pero no va acorde con las utilidades de las empresas y cuando eso sucede viene la informalidad”, comentó.
Crecimiento de la informalidad
Aseguró que la informalidad se encuentra en ascenso ante el cierre de negocios formales en el ramo restaurantero y de alimentos, situación que preocupa al sector organizado.
“La informalidad va creciendo de una forma impresionante precisamente por esos factores, pues las empresas quieren trabajar, pero al no poder pagar salarios se van a la informalidad”, afirmó.
El complejo panorama económico planteado por esta organización coincide con las dificultades externadas por otros organismos, como la Cámara de Comercio, que han señalado que este arranque de 2026 resulta complicado ante diversas variables económicas que obligan a incrementar los precios al consumidor final.
e&d