S&P Global Ratings fijó de “estable” a “negativa” la perspectiva de la deuda soberana de México, aunque mantuvo las calificaciones de largo plazo en moneda extranjera en BBB y en moneda local en BBB+.
Esto debido al lento crecimiento económico de México, el aumento de la deuda pública y las presiones fiscales derivadas del apoyo financiero a Pemex y CFE.
De acuerdo con el reporte publicado este 12 de mayo, la firma considera que la consolidación fiscal del país será “muy gradual” debido al débil dinamismo económico y a mayores rigideces presupuestales.
Además, señaló que el deterioro de las relaciones comerciales con Estados Unidos podría afectar la estabilidad económica y la confianza de los inversionistas.
Crecimiento débil y más deuda
La calificadora prevé que la economía mexicana crezca apenas uno por ciento en 2026, luego de un avance de 0.8 por ciento en 2025.
Por otro lado, señaló que la incertidumbre en torno a la renegociación del T-MEC y el menor apetito de inversión privada han frenado el desempeño económico.
Además, estima que la deuda neta del gobierno general aumentará hasta cerca de 54 por ciento del PIB en 2029, desde 49 por ciento en 2025. También anticipa déficits fiscales elevados, con un promedio de 4.2 por ciento del PIB durante los próximos años.
“El riesgo es que México no logre reducir sus déficits fiscales a tiempo para estabilizar la deuda y el costo financiero”, señaló la firma.
Ante esto la Secretaría de Hacienda comentó que si bien S&P modificó la perspectiva de estable a negativa, la agencia reconoció que México cuenta con fortalezas estructurales relevantes.
“La modificación de la perspectiva refleja la expectativa de la agencia de que el proceso de normalización fiscal podría ser más gradual de lo previsto, en un entorno de moderación del crecimiento económico”, dijo.
Por otro lado, señaló que la agencia también señaló que dará seguimiento a la trayectoria de la deuda pública, al costo financiero y al posible impacto fiscal tanto de Pemex como de CFE, aunque considera que las obligaciones contingentes asociadas a ambas entidades permanecen acotadas.
Finalmente, reiteró que la política fiscal continuará orientada a preservar la sostenibilidad de la deuda pública, fortalecer los ingresos, mantener una ejecución responsable del gasto y avanzar en una trayectoria ordenada de consolidación fiscal
KL