La frecuencia de sismos en México, por estar dentro de las zonas más activas a nivel mundial, logró detonar la demanda de protección, desde septiembre de 2017 fecha del último gran sismo en la capital, la prima emitida en seguros de daños en México registra un crecimiento de 79 por ciento al cierre de 2025.
Cifras de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) señalan que el ramo de daños se divide en dos grandes vertientes: seguro de daños generales que ampara viviendas, departamentos y oficinas y el de daños con automóvil.
En el segmento de inmuebles, la prima emitida alcanzó al cierre del año pasado más de 161 mil millones de pesos, cifra que contrasta positivamente con los 90 mil 191 millones de pesos reportados al cierre de 2017.
Aun con el recuerdo de las pérdidas materiales en la capital y diversos estados, el aseguramiento residencial y empresarial desde la óptica de especialistas se mantiene lejos de su potencial ya que refieren que aún existe un amplio margen de crecimiento.
En entrevista para MILENIO, Carlos Tohme, presidente del Comité de Daños de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (Amasfac), dijo que en los primeros cuatro años posteriores al sismo de 2017 se experimentó un repunte en la contratación.
Impulso que mantuvo altibajos en el dinamismo con el paso del tiempo, que, de acuerdo con el directivo, una porción sustancial de la colocación actual no responde a un tema de contratación voluntaria, por parte personas y empresas.
Créditos obligan a contratar pólizas
Uno de los puntos que mantiene la colocación es la exigencia de las instituciones bancarias, que condicionan el otorgamiento de créditos hipotecarios a la contratación obligatoria de un seguro de daños.
Misma cobertura que en la mayoría de ocasiones el directivo de Amasfac refirió que no se renueva una vez terminado el crédito, destacando la Ciudad de México, una de las más golpeadas por sismos, mantiene un bajo nivel de aseguramiento en materia de daños.
“A nivel nacional las viviendas se aseguran en un 17 por ciento del total de las viviendas por los créditos involucrados en un compromiso bancario financiero y sólo el 7 por ciento son de aseguramiento voluntario”, mencionó.
“Vemos estados como, Nuevo León, Aguascalientes, con una penetración mayor de este seguro ya sea líneas de crédito, pero también por la cultura de protección, uno de los estados o regiones de más baja penetración es la Ciudad de México con un 17 por ciento de penetración total incluyendo créditos bancarios”, agregó Tohme.
En este mismo sentido, Francisco Diaz, líder de reaseguro para Swiss Re México y Centroamérica, apuntó que los niveles registrados de aseguramiento se han mantenido por la obligatoriedad de los bancos en este tema.
“Un muy buen número de las viviendas cuentan con algún tipo de seguro contra catástrofes naturales, gracias a que esto viene incluido en los créditos que les otorgan los bancos vienen con una póliza de ese tipo de eventos o una póliza de daños”, agregó Diaz.
Datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), colocan a los sismos de1985 y 2017 entre los 10 más costosos para el sector con un monto total por 2 mil 665 millones de pesos.
Precios de seguro de daño estables
Tohme indicó que de 2017 a 2019 si se experimentó un aumento en el costo de las pólizas de daños de poco más de 7 por ciento, motivado por los ajustes de riesgos que realizaron las compañías reaseguradoras.
Luego del impacto del sismo en 2017 y otros eventos naturales alrededor del mundo que tuvieron un fuerte desembolso por parte del sector asegurador, sin embargo, expuso que a la fecha el costo de las coberturas de daños para inmuebles están en un rango más bajo.
“Hubo un fenómeno muy interesante en las fechas del 2017, 2018, 2019, el mercado no solamente en México, sino al mercado mundial de reaseguro, tuvieron muchos eventos de diferente índole catastróficos y subieron sus cuotas", dijo.
“Sí se detectó un incremento, estoy hablando de entre un cinco o siete por ciento un poco más alto que lo que veníamos manejando”, agregó el presidente del comité de daños de Amasfac.
Por su parte Diaz de Swiss Re manifestó que en particular dentro de la Ciudad de México, las obras de construcción y el mayor riesgo que toman las aseguradoras ha generado ligeros aumentos en la contratación de pólizas.
“En la Ciudad de México, por la gentrificación se está repoblando el centro de la ciudad y por lo tanto vuelves a tener otra vez gente viviendo o construyendo o teniendo actividad económica en zonas de alta exposición a terremotos”, dijo Francisco Diaz.
“Entonces hay que medir o equilibrar bien esa función de están en propiedades que realmente son resilientes y en propiedades que cumplen con los códigos de construcción”, agregó el líder de Swiss Re.
Ambos especialistas sugieren impulsar una mayor colaboración entre bancos y aseguradoras para poder mejorar y aumentar los niveles de aseguramiento en materia de daños, para eliminar o disminuir el abandono de pólizas ligadas a créditos.
Diaz puso la necesidad de aumentar la cobertura de Pequeñas y Medianas Empresas (pymes), donde actualmente existe una campaña entre el gobierno y la industria bancaria para aumentar el financiamiento a estas empresas.
“En los últimos años vemos por ahí un par de bancos que han trabajado muchísimo en crecer su negocio de crédito a pymes y, por lo tanto, eso viene acompañado del seguro de daños”, dijo.
“Vemos que se pide a la industria bancaria, constantemente y en diversos foros que activen el mayor crédito a las pymes. Lo que nosotros pensamos es que eso va a ser también que vengan también con una póliza de seguro, como pasa con las casas”, refirió Diaz.
Por su parte el presidente de daños de Amasfac hizo hincapié en ampliar canales más allá de bancos: administraciones locales, fraccionamientos, y vincular seguros con pagos de servicios, para facilitar contratación.
“La brecha sismológica deja pérdidas millonarias por la afectación de hogares todavía es muy amplia y hoy en el septiembre conmemorando históricamente estas catástrofes todavía no nos genera el impacto”, refirió.
Otro de los puntos que manifestaron los consultados es la continua falta de educación y cultura del seguro, descanso que en México aun y con los sismos de 1985 y 2017 la brecha continúa a pesar de los avances en los últimos años.
FM