La revisión del tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) está ejerciendo presión sobre la industria automotriz para sustituir a proveedores asiáticos y desarrollar cadenas en Norteamérica, una oportunidad que México puede aprovechar para avanzar en componentes estratégicos donde mantiene rezagos, como los semiconductores.
El dato¿Qué son los semiconductores?
Estos componentes son indispensables para el funcionamiento de los vehículos, pues controlan desde sistemas de seguridad, motores y transmisiones hasta conectividad, asistencia al conductor y, cada vez más, funciones relacionadas con la electrificación.
Mientras México ha consolidado, durante décadas, una amplia capacidad de fabricación y ensamble de vehículos y autopartes, una parte de estos insumos tecnológicos de mayor valor continúa llegando desde otras regiones.
Daniel Hernández, director general del Querétaro Automotive Cluster, consideró que una mayor regionalización de la cadena automotriz puede abrir espacio para desarrollar precisamente esos componentes.
“Se abre una ventana de oportunidad para hacerlo como Norteamérica, donde nos hemos quedado detrás con semiconductores, baterías, por ejemplo”, puntualizó durante Neuron Automotive Forum 2026.
La oportunidad está vinculada con las reglas de origen que serán parte de la discusión comercial, pues una mayor exigencia de contenido norteamericano aumentaría la necesidad de conocer no sólo dónde se fabrica una autoparte, sino de dónde provienen sus materiales.
“Se habla mucho de incrementar reglas de valor de contenido regional; detrás está el origen de los materiales”, explicó Hernández.
Actualmente, el T-MEC exige que 75 por ciento del valor de un vehículo ligero sea originario de Norteamérica para acceder al trato arancelario preferencial, frente al 62.5 por ciento que establecía el TLCAN.
El desarrollo regional de semiconductores no parte de cero, pues anteriormente México y Estados Unidos iniciaron en 2024 una colaboración para fortalecer esta cadena y México, posteriormente, puso en marcha su Plan Maestro de Semiconductores 2024-2030 y para mayo de 2025, la Secretaría de Economía (SE) reportaba avances en 16 de sus 30 metas.
El pendiente, sin embargo, continúa siendo avanzar desde actividades de manufactura hacia componentes de mayor valor y reducir la dependencia externa.
Matriz de insumos críticos mantiene dependencia de Asia
Jorge Alva, gerente senior de Control de Producción y Logística de Forvia, señaló que la matriz de insumos críticos mantiene una dependencia estructural de Asia y que México continúa concentrando buena parte de su participación en etapas finales de la cadena.
“Somos solamente un eslabón final y eso no agrega valor”, sostuvo.
La dependencia asiática cobra mayor relevancia ante la incertidumbre comercial, pues un cambio arancelario puede encarecer repentinamente los componentes que las empresas importan para producir en México.
“Si tú sitúas tus proveedores en el Lejano Oriente, de repente, de un día para otro, te puede caer una nueva tarifa arancelaria, ya sea mexicana o americana”, advirtió Alva.
A ello se suman tiempos de tránsito marítimo impredecibles que dificultan la planeación de las compañías.
Así, la revisión del T-MEC abre para México una oportunidad que va más allá de fabricar más autopartes, sino de atraer y desarrollar proveedores de semiconductores, baterías y otros componentes tecnológicos que permitan sustituir parte de las compras asiáticas y elevar el valor norteamericano contenido en cada vehículo.
AH