La marca canadiense Lululemon, conocida por su ropa deportiva premium y su imagen ligada al bienestar, enfrenta una investigación en Estados Unidos que pone en duda parte de su discurso comercial.
El fiscal general de Texas, Ken Paxton, anunció una indagatoria para determinar si algunas prendas de la compañía contienen sustancias químicas potencialmente dañinas que no coinciden con la imagen “saludable” que promueve la marca.
¿Qué vende Lululemon?
Lululemon se especializa en ropa deportiva y de estilo de vida, principalmente:
- Leggings y pants deportivos
- Tops, sudaderas y chamarras
- Ropa para yoga, gimnasio y running
- Tenis y accesorios deportivos
Su propuesta va más allá de la ropa: vende una idea de bienestar, rendimiento y estilo de vida saludable, lo que ha sido clave para posicionarse como una marca premium a nivel global.
La investigación: químicos bajo la lupa
El foco está en los llamados PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas), conocidos como “químicos eternos” porque no se degradan fácilmente en el ambiente.
Estas sustancias suelen utilizarse en textiles para hacerlos resistentes al agua o a las manchas, pero investigaciones recientes los han vinculado con posibles riesgos para la salud, como enfermedades renales, bajo peso al nacer y ciertos tipos de cáncer.
De acuerdo con la oficina del fiscal, los consumidores podrían no esperar la presencia de estos compuestos en productos asociados con bienestar y sostenibilidad, lo que abre la puerta a posibles prácticas engañosas.
¿Engaño al consumidor?
La investigación busca determinar si existe una contradicción entre lo que Lululemon promete en su marketing, centrado en salud y calidad, y los materiales o procesos utilizados en sus productos.
“Los estadunidenses no deberían preocuparse por si están siendo engañados al intentar tomar decisiones saludables para ellos y sus familias”, señaló Paxton en un comunicado.
Como parte del proceso, también se revisarán:
- Los protocolos de pruebas de la empresa
- Su lista de sustancias restringidas
- Su red de proveedores
La respuesta de la empresa
Lululemon aseguró que dejó de usar PFAS en sus productos desde inicios de 2024 y que actualmente sus artículos cumplen con estándares globales de seguridad y calidad.
Además, afirmó que exige a sus proveedores pruebas constantes mediante agencias independientes para verificar el cumplimiento de estas normas.
La compañía también confirmó que está cooperando con las autoridades y entregando la documentación solicitada.
La investigación llega en un contexto complejo para la empresa. Recientemente, Lululemon inició la búsqueda de un nuevo CEO tras la salida de su director ejecutivo y ha enfrentado críticas por temas de calidad y desempeño en ventas.
Aunque el caso aún está en etapa inicial, vuelve a poner sobre la mesa una discusión cada vez más relevante: qué tan transparente es la industria de la moda deportiva cuando vende bienestar como parte de su producto.
JCM