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  • Fin de era Maduro reconfigura la industria petrolera global

El gobierno de Venezuela tenía gran parte del control de la petrolera PDVSA. | Foto: Carlos García Rawlins/Reuters

La incertidumbre política en Venezuela abre nuevos escenarios de mayor inversión, presión en precios y tensiones geopolíticas entre Estados Unidos, China y Rusia, con efectos sobre América Latina

La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro detonará una serie de ajustes en la industria energética global, al generar cambios en alianzas, flujos de petróleo y estrategias geopolíticas, comentaron expertos a MILENIO.

El presidente estadunidense Donald Trump fue claro: “Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadunidenses, las más grandes del mundo, intervengan, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera, que está gravemente dañada, y empiecen a generar ganancias para el país”, dijo en una conferencia de prensa a 10 horas de la captura del venezolano.

Para Ramsés Pech, analista y socio de Grupo Caraíva y Asociados, en un escenario incierto, la reactivación de la industria petrolera venezolana implicará una reconfiguración de los flujos regionales de crudo y de inversión.

Si bien la inversión estadunidense en hidrocarburos en Venezuela no afectará a proyectos en marcha en otras latitudes, si abre las opciones a compañías que evalúan a México como destino de sus futuras inversiones, advierte Pech.

Para recuperar la capacidad productiva petrolera venezolana serán necesarias inversiones significativas para reinstalar infraestructura y campos petroleros, tras años de baja actividad extractiva desde 2019.

Actualmente Venezuela es la nación con mayores reservas de hidrocarburos en el mundo con cerca de 304 mil millones de barriles, lo que significa casi 18 por ciento de las reservas probadas de petróleo a escala global. Aunque produce menos de un millón de barriles por día.

Pech destacó que Venezuela tiene el potencial de incrementar su producción a más de 2 millones de barriles diarios, lo que la posicionaría como un mercado alternativo relevante dentro de la región para la inversión extranjera directa y se integraría como un actor relevante en el mapa energético, generando ajustes en la oferta y demanda.

Presión en los precios

Tras la captura, se espera que en la apertura de mercados el próximo lunes, el petróleo abra con movimientos volátiles, pero no con pánico, afirmó Felipe Mendoza, director general de la firma IMB Capital Quants.

El viernes previo a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, los mercados de futuros de hidrocarburos ya marcaban bajas en las mezclas de referencia global: el West Texas Intermediate bajó 0.16 por ciento para situarse en 57.32 dólares por barril; el Brent cayó 0.16 puntos y quedó en 60.75 dólares.

“El movimiento se verá limitado o incluso reversible, ya que el riesgo de Venezuela ya venía cargado por medidas como los bloqueos a tanqueros que recortaron sus exportaciones. El mercado puede sentir que parte del golpe ya estaba en el precio; lo nuevo es la incertidumbre política”, dijo Mendoza.

Pronostica que en un primer momento el precio tenderá a “cobrar” una prima por riesgo operativo en el precio del hidrocarburo.

“Venezuela es un proveedor de crudo pesado y cualquier escenario de sanciones duras o interrupciones en exportaciones introduce una prima geopolítica a los precios”, mencionó.

Para Gabriela Siller, directora de análisis en Banco Base, serán importantes los posicionamientos de líderes políticos de otras naciones productoras de petróleo, como Rusia y China.

“Si Putin no responde, el precio del petróleo irá a la baja por la mayor oferta petrolera; si responde a Trump y esto genera una mayor aversión al riesgo global, el precio del petróleo podría incluso subir, ante un recrudecimiento entre la guerra de Rusia y Ucrania”, detalló.

Reservas, con doble filo

En un análisis para CFEnergía, filial de la CFE, el analista Aldo Quiroz Encinas señaló que las tasas de reservas superan los 500 años, la más alta del planeta. Esta abundancia, sin embargo, es históricamente un arma de doble filo, situando en el ojo del huracán la disputa geopolítica.

La importancia de Venezuela se potencia por su salida al Atlántico y al estratégico Mar Caribe, “un paso obligado para el transporte de mercancías y energéticos” y el único acceso atlántico del Canal de Panamá.

Esta ubicación la convirtió en una pieza clave para abastecer a Estados Unidos, especialmente durante conflictos como la Segunda Guerra Mundial; sin embargo, en las últimas décadas de “política de bloqueo, sumada a los intentos estadounidenses de aislamiento mundial de la nación andina”, provocaron un desplome productivo.

Ajedrez mundial

Ramsés Pech explicó que el destino del petróleo venezolano tensionará la relación entre grandes potencias, ya que actualmente, 80 por ciento de la producción venezolana va hacia China, como pago de deudas acumuladas.

Si un nuevo gobierno alineado con Washington decide redirigir ese crudo, “China se podría quedar sin petróleo y por tanto tendría que comprarle a Rusia”, dijo.

Este escenario, advirtió, afectaría a Rusia, obligándola a ofrecer mayores descuentos a China e India, y llevará a “mantener las cosas tranquilas” con Occidente para evitar sanciones más fuertes.

El subdirector de consultoría en riesgo político de mercados emergentes (Empra), Yussef Farid Núñez, la estrategia estadunidense está conectando puntos en un tablero global.

“La estrategia que tiene el gobierno americano en el Medio Oriente apunta a que eventualmente ahora van a buscar desestabilizar el régimen en Irán”, señaló.

Sin embargo, una intervención directa en el país persa conlleva el riesgo de que este cierre el Estrecho de Ormuz, desatando una crisis energética mundial. Al asegurar el control de la producción en Venezuela, Estados Unidos obtendría una mayor capacidad de reservas, contrarrestando así la dependencia con el Medio Oriente.

Empresas, otro botín

En el tablero económico de Venezuela, las empresas estatales son piezas determinantes en el crecimiento del producto interno bruto del país (PIB) y que serán parte del botín que repartirá el gobierno de Estados Unidos una vez que tome control del país, las cuales participan en sectores estratégicos como petróleo, minería, aluminio y telecomunicaciones.

Las principales compañías son la petrolera PDVSA, Corporación Venezolana de Guayana, Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv) y la Corporación Eléctrica Nacional.

Reportes de las mismas compañías señalan su relación con el gobierno era totalmente directa, con lo cual desde la presidencia de Venezuela se tomaban las decisiones de crecimiento y exportaciones a otras naciones.

AKMD

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Jordan Saucedo
  • Jordan Saucedo
  • Reportero de Negocios. Disfrutando día a día la labor periodística bajo el lema, “siempre esforzarse y prosperar”.
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