Los precios del petróleo se estabilizaban tras dos días de descensos, mientras los inversionistas evalúan la gran acumulación de inventarios de combustible en Estados Unidos, al tiempo que vigilan la evolución de la situación en Venezuela.
Los futuros del Brent subían 6 centavos, a 60.02 dólares el barril, y el West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos mejoraba 6 centavos, a 56.05 dólares.
Ambos referenciales cayeron más de un 1 por ciento por segundo día consecutivo ayer, ya que los actores en el mercado esperan una abundante oferta mundial este año.
Los analistas de Morgan Stanley prevén un excedente de hasta 3 millones de barriles por día en el primer semestre de 2026.
Las señales de la oferta pesaron sobre los precios, ya que los informes de que Estados Unidos está afirmando su control sobre las exportaciones petroleras de Venezuela sugerían una oferta aún mayor.
El aumento de los inventarios estadunidenses de productos refinados también presionaba los precios, compensando la reducción de las existencias de crudo, dijo Tamas Varga, analista de la firma PVM.
Las existencias estadunidenses de gasolina y destilados aumentaron por encima de las expectativas de los analistas en la semana finalizada el 2 de enero, según informó el miércoles la Administración de Información de Energía (EIA).
El martes, Washington anunció un acuerdo con Caracas para acceder a hasta 2 mil millones de dólares en crudo venezolano. En un principio, el acuerdo podría requerir el desvío de cargamentos con destino a China, según dijeron fuentes a Reuters.
Las refinerías independientes chinas que consumen gran parte de las importaciones venezolanas podrían cambiar al petróleo iraní para compensar el déficit.
Por otro lado, Estados Unidos incautó ayer en el océano Atlántico dos petroleros vinculados a Venezuela, uno de los cuales navegaba bajo bandera rusa, como parte del agresivo impulso del presidente Donald Trump para dictar los flujos de petróleo en América y obligar al gobierno de Venezuela a convertirse en un aliado.
MRA