La panificadora más grande del mundo conmemora ocho décadas de historia con la apertura del Museo Interactivo Bimbo (MiBIMBO), un espacio que invita a sumergirse en la memoria colectiva, el legado y el día a día de una de las marcas más emblemáticas de México.
El museo reúne una amplia colección de objetos que han marcado a distintas generaciones: desde ositos Bimbo coleccionables, camioncitos, figuras de los Olocons y de la Selección Mexicana de Futbol, hasta los bocetos originales del icónico osito Bimbo, creados por Ana Mata, esposa del fundador Jaime Sendra. Estas piezas conviven con salas interactivas que permiten conocer, de forma didáctica, dinámica e inmersiva, los procesos de elaboración de los productos que forman parte de la vida cotidiana de millones de familias.
Además de los objetos históricos, el recorrido destaca el papel de las personas que hacen posible que cada producto llegue al mercado, a través de cápsulas audiovisuales que explican los procesos productivos y el trabajo detrás de cada pan.
El corte de listón estuvo a cargo de Karina Fogel, directora del Museo Interactivo Bimbo. Durante la inauguración, se anunció que una parte de los ingresos del museo será destinada a la conservación del oso negro mexicano, especie en peligro de extinción, mediante el programa “Huellas”, en colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
Sobre el concepto del museo, Karina Fogel explicó que el espacio narra la historia de Bimbo desde 1945 hasta la actualidad a través de 80 exhibiciones diseñadas para todas las edades.
“Presentamos escenarios y situaciones de distintas épocas, junto con objetos promocionales, recetarios y álbumes que Bimbo lanzó hace décadas. Es un lugar donde los adultos comparten recuerdos con los más jóvenes, mientras los niños muestran a sus abuelos cómo la tecnología y la interactividad transforman la experiencia”, señaló.
Los primeros visitantes fueron la familia Ríos Arreola, originaria de Zapopan, Jalisco. Carlos, el hijo, es coleccionista de artículos de Bimbo, y junto con sus padres se convirtió en el primer visitante oficial del museo. Para Alfredo, el padre de familia, la experiencia fue profundamente emotiva: “Son recuerdos, es vida, es historia. Más allá del producto, todo esto está ligado a momentos que vale la pena compartir”.
El museo cuenta con diversas salas temáticas, entre ellas una experiencia inmersiva sobre la elaboración del pan, una exhibición de utensilios de cocinas tradicionales mexicanas, un área interactiva para experimentar el trabajo de un repartidor, y un taller educativo donde se abordan temas de nutrición y la elaboración de mantecadas.
Asimismo, el recorrido incluye contenidos sobre la historia, valores y filosofía de Grupo Bimbo, así como temas clave como la agricultura regenerativa, la responsabilidad social, la economía circular, la nutrición y el impulso a comunidades mediante el apoyo a agricultores, tenderos y colaboradores.
“Queremos que este museo sea un espacio de diversión, aprendizaje y convivencia familiar. Todas las edades encontrarán experiencias que combinan entretenimiento, conocimiento y un toque de nostalgia”, afirmó Fogel.
El Museo Interactivo Bimbo relata el sueño de un grupo de jóvenes emprendedores que iniciaron en 1945 con una pequeña panadería en la Ciudad de México y cuatro productos, hasta convertirse en una empresa global. Hoy, Grupo Bimbo está presente en 91 países, con operaciones en 39 de ellos, más de 9 mil productos, más de 100 marcas y más de 153 mil colaboradores.
El Museo se ubica en Isabel la Católica #51, en el Centro Histórico de la Ciudad de México y abre de martes a domingo:
- Martes a jueves: de 9:00 a 18:00 horas
- Viernes a domingo: de 10:00 a 19:00 horas
GCM