La avalancha de fotografías, videos y transmisiones desde teléfonos móviles que acompaña al Mundial de Futbol 2026 puso a prueba la capacidad de las redes de telecomunicaciones de México, Estados Unidos y Canadá.
De acuerdo con GSMA Intelligence, la demanda de conectividad generada por la Copa del Mundo obligó a los operadores a reforzar cobertura y capacidad en estadios, aeropuertos, centros turísticos y zonas de concentración de aficionados.
Para evitar saturaciones y fallas en el servicio, las empresas aceleraron inversiones en infraestructura y ampliaciones de red en las ciudades sede.
En Estados Unidos, AT&T informó que realizó más de 2 mil actualizaciones de red en las 11 ciudades anfitrionas, mientras que en México los operadores recibieron asignaciones temporales de espectro radioeléctrico para fortalecer la capacidad de sus redes durante el evento.
La consultora señaló que el torneo coincide con niveles récord de consumo de datos móviles impulsados por el uso de video, aplicaciones de navegación, plataformas de transporte y redes sociales.
Además de garantizar el funcionamiento de las comunicaciones, las empresas buscan aprovechar la afluencia de visitantes para impulsar servicios dirigidos a viajeros internacionales, como eSIM, paquetes especiales de conectividad y soluciones basadas en redes 5G.
Según la firma, 12 por ciento de los turistas internacionales ya utiliza eSIM durante sus viajes y más de 70 por ciento de ellos contrata estos servicios directamente con operadores móviles.
El Mundial también funciona como escaparate para tecnologías como internet de las cosas (IoT), edge computing y redes privadas 5G, utilizadas en tareas de seguridad, videovigilancia, control de accesos, servicios médicos y transmisión de contenidos en tiempo real.
GSMA Intelligence advirtió que los operadores enfrentan el reto de responder a una demanda extraordinaria de tráfico de datos en espacios donde decenas de miles de personas intentan conectarse de manera simultánea.
Con millones de aficionados compartiendo contenido desde sus dispositivos móviles, la capacidad de las redes se ha convertido en un factor clave para la operación del Mundial, dentro y fuera de los estadios.
AG