El arranque económico de 2026 muestra señales de debilidad en sus principales motores, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).
En su reporte semanal señaló que tanto la inversión privada como el consumo mantienen un desempeño frágil y sin perspectivas claras de recuperación en el corto plazo como se señala en los Precriterios publicados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
“Mientras las autoridades mantienen su optimismo al presentar la actualización del marco macroeconómico y de la evolución de las finanzas públicas para el presente año, y la primera aproximación de estos escenarios para el próximo en el documento conocido como Precriterios 2027, el 2026 inició con los motores del crecimiento apagados”, expuso.
Según el documento de Precriterios, la economía mexicana retomará un mayor dinamismo este y el próximo año, respaldado por el consumo, el empleo y la inversión pública y privada en sectores estratégicos.
“Sin embargo, son estos indicadores los que hasta ahora muestran un importante debilitamiento y pocas expectativas de una mejora importante en el corto y mediano plazos”, explicó.
Expusieron que, en su clasificación por tipo de bien y origen, la inversión en maquinaria y equipo reportó una caída mensual de 1.1 por ciento, con lo que en términos anuales representó una baja de 8 por ciento, de tal manera que acumuló catorce meses consecutivos con variaciones negativas.
Por su parte, la inversión en construcción se contrajo 0.8 por ciento mensual, aunque en términos anuales aumentó 3.8 por ciento.
“Por el lado de su clasificación por comprador preocupa que la caída de la inversión total haya tenido su origen en la disminución mensual de 1.8 por ciento en la inversión privada, con lo que en términos anuales regresó a terreno negativo al reportar una caída de 3.1 por ciento, después de haber mostrado una mejora de 0.4 por ciento un mes antes, que fue su primer avance en los últimos dieciocho meses.
“Las expectativas siguen siendo de debilitamiento en tanto no se consolide un entorno de negocios en el que los problemas de inseguridad, débil estado de derecho y factores de política exterior, faciliten la inversión. Evidentemente esto no será en el corto plazo”, finalizó.