La ofensiva de México y Estados Unidos contra las finanzas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) subió de nivel, ahora la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloqueó cuentas, presentó una denuncia penal y amplió la lista de personas sancionadas luego de que el Departamento del Tesoro estadunidense identificara una red que presuntamente movía recursos del grupo criminal.
De acuerdo con la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), esta acción comenzó con la decisión de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de incluir en su lista de sanciones a 55 personas y empresas presuntamente ligadas al CJNG.
Detalló que a partir de esa información y de sus propias investigaciones, la UIF congeló activos de los involucrados y sumó a ocho sujetos más, cuatro personas físicas y cuatro morales, que según sus indagatorias, forman parte del mismo entramado financiero.
El dinero no solo pasaba por bancos
La UIF informo que estos movimientos de recursos iban más allá de operaciones bancarias tradicionales.
El organismo detectó manejo intensivo de efectivo, compras de vehículos de lujo, joyas e inmuebles, transferencias internacionales y operaciones con activos virtuales, además del uso recurrente de tarjetas de crédito y de servicio.
Otro foco de alerta fue la diferencia entre los ingresos reportados al Servicio de Administración Tributaria (SAT) y los recursos que realmente circulaban por el sistema financiero, un indicador recurrente en investigaciones por presunto lavado de dinero.
Empresas sin actividad... pero con movimientos millonarios
Destacó que uno de los hallazgos que más llamó la atención de las autoridades fue la participación de empresas que, en el papel, registraban poca o nula actividad económica, pero que realizaban operaciones financieras relevantes.
La UIF señaló que este tipo de estructuras suele utilizarse para ocultar el origen de recursos o dispersar dinero entre distintas razones sociales antes de integrarlo al sistema financiero.
Con esos elementos, la dependencia presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República por la probable comisión del delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Presión financiera gana terreno
El endurecimiento de las medidas refleja una estrategia que busca atacar uno de los principales activos de las organizaciones criminales: su capacidad para mover dinero.
La coordinación entre la UIF y el Departamento del Tesoro ocurre en un contexto de mayor presión de Washington para golpear las estructuras económicas de los cárteles, no solo mediante aseguramientos o detenciones, sino también con sanciones financieras, congelamiento de activos y restricciones para operar dentro del sistema financiero internacional.
Señaló que con estas acciones buscan cerrar espacios a las redes que permiten al CJNG ocultar recursos, lavar dinero y financiar sus operaciones dentro y fuera del país.
MRA