Ante la decisión de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) de reducir en 25 puntos base la tasa de referencia, llevándola a 6.75 por ciento, durante la decisión de política monetaria anunciada el 26 de marzo de 2026, el subgobernador Jonathan Heath dejó claro que recortar las tasas puede dar la señal equivocada.
“No perdemos nada en pausar y esperar para que estos choques verdaderamente se disipen. En contraste, perdemos mucho al reducir la tasa objetivo cuando la inflación subyacente persiste y la no subyacente aumenta”, dijo.
“Con ello se da la impresión equivocada de un menor apego al mandato prioritario”, agregó en las minutas correspondientes a dicha decisión.
Mencionó que revisaron de nuevo al alza sus proyecciones de inflación, lo que implica reconocer que el problema será más persistente de lo previsto, pero aún se ubican muy por debajo del mercado, que anticipa un escenario más adverso.
Destacó que las expectativas no apuntan al cumplimiento de la meta para el año entrante, una señal de alerta sobre la credibilidad del proceso desinflacionario, y dicha meta queda aún más comprometida con una tasa de política monetaria menor, ya que un recorte en este contexto podría estimular la economía antes de tiempo y dificultar aún más la convergencia de la inflación hacia el objetivo.
Incertidumbre y tasa en nivel adecuado
En la misma línea la subgobernadora Galia Borja Gómez explicó que la inflación en México no sólo responde a presiones tradicionales, sino a un proceso de ajuste en los precios relativos que complica su lectura reciente.
Agregó que a este entorno ya complejo se sumó el escalamiento del conflicto en Medio Oriente, que encareció el petróleo y elevó la volatilidad financiera, introduciendo nuevos riesgos tanto para la inflación como para la actividad económica.
Sin embargo, advirtió que aún no hay suficiente información para dimensionar completamente este choque.
“Se cuenta con información limitada para evaluar con precisión sus implicaciones, así como su magnitud y duración”, señaló.
En este contexto, sostuvo que la política monetaria ya hizo un ajuste importante antes de estos nuevos eventos.
Recordó que desde noviembre, la tasa de interés real se ubica en niveles cercanos a lo neutral, lo que sugiere que ya no es claramente restrictiva como antes.
Aunque algunos efectos del endurecimiento monetario aún se sienten, estos responden en buena medida a rezagos del ciclo previo y a la incertidumbre global.
Por ello, consideró que el nivel actual de la tasa es adecuado para observar con mayor claridad cómo evolucionan tanto la inflación como los choques externos, al tiempo que permite “preservar el firme anclaje de las expectativas”.
Mientras que Banxico explicó que la decisión de recorte de la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y los subgobernadores José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo, respondió principalmente a tres factores: la debilidad de la actividad económica, la estabilidad del tipo de cambio y el nivel de restricción monetaria acumulado tras años de tasas elevadas.
Por un lado, la Junta de Gobierno del banco central indicó que la economía muestra señales de desaceleración, lo que reduce presiones inflacionarias desde la demanda.
A esto se suma un tipo de cambio relativamente estable, que ha ayudado a contener impactos externos.
Además, consideró que la postura monetaria alcanzada sigue siendo suficientemente restrictiva.
El #BancodeMéxico publicó hoy la #MinutaBanxico con motivo de la decisión de política monetaria anunciada el 26 de marzo de 2026. Consulta el documento aquí: https://t.co/gIESShLQFz pic.twitter.com/GAgV3Xzopi
— Banco de México (@Banxico) April 9, 2026
MRA