México logró mejorar su nivel de bienestar social en los últimos diez años, pero el avance continúa siendo lento, desigual y marcado por profundas brechas regionales, de acuerdo con el Índice de Progreso Social (IPS) 2025, presentado por México, ¿Cómo Vamos? (MCV).
Señaló que aunque el país alcanzó su nivel más alto desde que comenzó la medición en 2015, con 65 puntos de 100 posibles, el progreso respecto al año anterior fue de apenas 1.1 puntos porcentuales, lo que confirma un estancamiento en el ritmo de mejora.
El IPS, que evalúa 48 variables sociales y ambientales, ofrece una radiografía completa del bienestar más allá del crecimiento económico, centrándose en condiciones reales de vida, acceso a servicios públicos, movilidad social y oportunidades.
Una nación partida en dos
De acuerdo con el estudio, el país avanza, sin embargo, no al mismo ritmo ni en todas sus regiones.
Detalló que mientras la Ciudad de México, Aguascalientes y Coahuila se posicionan con niveles cercanos a países de ingreso medio-alto, el sur del país continúa rezagado; los estados con menor puntaje siguen siendo los mismos, desde hace una década:
- Guerrero
- Chiapas
- Oaxaca
- Veracruz
- Tabasco
El IPS precisó que estas entidades permanecen en los últimos lugares desde 2015, reflejando problemas estructurales que trascienden administraciones.
Puntualizó que la brecha entre la CdMx y Guerrero, la entidad peor evaluada, es de casi 21 puntos, una diferencia que equivale a dos realidades nacionales opuestas.
Más gasto privado y menos cobertura en salud
La organización alertó que uno de los retrocesos más preocupantes se observa en el acceso a la salud.
Destacó que tras la pandemia, la población sin acceso a servicios públicos aumentó significativamente, alcanzando niveles que no se habían visto en más de una década.
Aunque en 2024 hubo una ligera recuperación, la carencia sigue siendo 18.6 puntos mayor que en 2016.
El estudio también expuso que 57.6 por ciento de las personas que necesitan atención terminan yendo al sector privado, no por preferencia, sino por falta de alternativas en el sistema público.
Indicó que este fenómeno provocó:
- Un Incremento histórico del gasto de bolsillo.
- Mayor presión económica en hogares vulnerables.
- Posible profundización de desigualdades en salud.
El IPS evidenció que otro de los grandes focos rojos es el acceso a conocimientos básicos, destacó que la matrícula en preescolar, primaria y secundaria, que cayó tras la pandemia, aún no se recupera.
Explicó que la deserción y el rezago escolar dejaron al componente educativo del IPS en su peor nivel de la serie histórica, lo que compromete el desarrollo de capital humano a largo plazo.
Y remarcó que de acuerdo con el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, la educación es un motor central de la movilidad social.
Sin embargo, los resultados en materia de movilidad educativa muestran que solamente nueve por ciento de las personas cuyos padres estudiaron hasta la primaria o menos alcanzan estudios universitarios, es decir, las condiciones de origen son determinantes para acceder a mayores niveles de estudios.
En esa línea, señaló que aunque en 2024 la pobreza multidimensional bajó a 29.6 por ciento, la más baja de la serie histórica, el IPS subraya que la falta de servicios públicos limita el impacto real del aumento de ingresos.
La movilidad social en México permanece restringida por:
- Falta de educación de calidad.
- Poco acceso a empleos formales.
- Bajo acceso financiero.
- Débil infraestructura pública
rdr