Las empresas extranjeras que llegan a México no están encontrando suficientes proveedores locales que cumplan con sus estándares, lo que limita la integración de pymes a las cadenas globales de valor.
A pesar de los niveles récord de inversión extranjera directa (IED), únicamente el 8 por ciento de las pequeñas y medianas empresas participa activamente en mercados internacionales, de acuerdo con BBVA Research.
Las multinacionales no eligen proveedores por precio, sino por su capacidad de cumplir con certificaciones, procesos documentados y solidez financiera para sostener contratos de largo plazo, condiciones que gran parte de las pymes mexicanas no logra acreditar.
Gabriel Uribe, director ejecutivo del Capítulo Ciudad de México de The Global Chamber, explicó que las empresas que operan en la informalidad o sin cumplimiento fiscal quedan descartadas desde el inicio de cualquier evaluación.
A esto se suma la falta de certificaciones sectoriales —como ISO 9001, IATF 16949 en automotriz, AS9100 en aeroespacial o ISO 13485 en dispositivos médicos—, así como la ausencia de trazabilidad en los procesos productivos, un requisito clave para las auditorías que realizan las corporaciones globales.
Solidez financiera
Las compañías internacionales revisan estados financieros auditados y la capacidad de las empresas para mantener operaciones durante ciclos de pago de 60 a 90 días, lo que representa un reto para muchas pymes por falta de capital de trabajo.
También enfrentan exigencias adicionales en materia ambiental, social y de gobernanza (ESG), como demostrar prácticas responsables y reducción de emisiones, requisitos que muchas empresas aún perciben como un costo y no como una condición de entrada al mercado.
Cuando no encuentran proveedores locales que cumplan con estos criterios, las multinacionales optan por importar insumos, traer socios de otros países o desarrollar capacidades internas, lo que reduce el impacto de la inversión en la economía nacional.
Uribe señaló que la oportunidad para las pymes mexicanas sigue abierta, pero requiere preparación previa y un cambio de enfoque.
Detalló que para integrarse a cadenas globales es necesario contar con certificaciones, garantizar trazabilidad en cada componente, operar bajo cumplimiento fiscal, tener estados financieros auditados y asegurar capital suficiente para sostener la operación.
“Certificarse, formalizar operaciones y demostrar solidez financiera no es un trámite, es lo que genera confianza en los compradores globales”, afirmó.
AH