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La inversión en IA crece, su impacto dependerá de una inclusión real

MUJERES 2026

Invertir en IA es buena opción si no fuera por sus sesgos.

Mucho se ha hablado de los beneficios de la Inteligencia Artificial (IA) y su capacidad para hacer procesos más eficientes y transparentes. Sin embargo, poco se cuestiona la calidad de los datos que la alimentan: ¿quién entrena los algoritmos?, ¿con qué información y desde qué perspectivas?, ¿realmente se incluyen todas las voces?

La tecnología enfrenta retos profundos —de sesgo, liderazgo y, sobre todo, de visión humana—. Por ello, integrar a más mujeres en estos procesos no es solo deseable, sino esencial para construir soluciones que representen e incluyan a todos.

Las empresas están reconociendo que la tecnología no solo representa una ventaja competitiva, sino una necesidad estratégica para adaptarse a un entorno cada vez más digital y regulado, de ahí que caminar de la mano hacia donde todas las voces tengan cabida es indiscutible.

Al respecto, la inversión en tecnologías está marcando un hito en la agenda empresarial mundial,  con un protagonismo destacado para la IA y la analítica, que lideran el crecimiento en todos los sectores.

Este fenómeno es especialmente visible en América. De acuerdo con el EY Reimagining Industry Futures 2026, 66 por ciento de las organizaciones ya están adoptando estas tecnologías

De ahí la importancia de que tanto mujeres como hombres participen en la alimentación y desarrollo de estas herramientas, para que este avance alcance realmente el impacto que se espera.

En 2026, a nivel mundial, destaca la diversificación de las inversiones en IA. Mientras la mitad de las empresas apuesta por la IA generativa (GenAI), un tercio ya invierte en IA agentiva, enfocada en soluciones más integrales y orquestadas.

Este giro ayuda a explicar la caída de cinco puntos porcentuales en el gasto en automatización tradicional, que cede terreno frente a la automatización autónoma impulsada por agentes inteligentes.

Por otro lado, las nuevas leyes y regulaciones sobre datos alrededor del mundo en ciberseguridad y soberanía digital están influyendo más que nunca en las estrategias tecnológicas de las empresas, superando incluso la presión competitiva.

En este contexto, las consideraciones ambientales también están ganando peso, especialmente en relación con la huella energética de la IA, un tema que ha captado la atención de organismos internacionales. 

Adicionalmente, las disputas geopolíticas y comerciales generan ruido mediático; sin embargo, sorprendentemente tienen un impacto menor en las decisiones de inversión tecnológica, que mantienen una perspectiva positiva para el crecimiento del gasto en TI.

En conclusión, la inversión en tecnologías está en auge, impulsada por avances tecnológicos, cambios regulatorios y nuevas dinámicas de liderazgo. 

Sin embargo, las empresas deberán navegar con cuidado retos clave como la seguridad, la sostenibilidad y la gobernanza interna para maximizar el valor de estas apuestas y construir un futuro tecnológico resiliente y responsable.

En este camino, la inclusión de mujeres y hombres será decisiva para aprovechar plenamente el potencial de estas inversiones. 2026 se perfila como un año clave para comenzar a ver resultados tangibles.

MGS

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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