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Guerra en Medio Oriente aún no impacta la inflación en México

Factores como sequía, costos de producción y subsidios eléctricos explican los movimientos recientes en los precios al consumidor.

La inflación en México volvió a mostrar señales de resistencia al inicio de abril, impulsada por el repunte en frutas y verduras; sin embargo, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente todavía no se traducen en presiones inflacionarias de alcance general en el país, afirmó Julio Ruiz, economista en jefe de Citi México. 

“En el caso de frutas y verduras, no se trata de un efecto derivado de tensiones geopolíticas. Más bien, responde a factores idiosincráticos, como condiciones de producción, episodios de sequía o casos específicos como el del tomate”, precisó.
“Por ahora, no se observa una presión generalizada en los distintos componentes de la inflación que pueda atribuirse a un contexto geopolítico. En ese sentido, el encarecimiento en estos productos sigue siendo un fenómeno aislado”, agregó Ruiz. 

Advirtió que de presentarse aumentos más amplios y persistentes en varios rubros, especialmente, aquellos vinculados a choques externos, el panorama puede cambiar y requerir una respuesta más restrictiva en términos de política monetaria, ante posibles efectos de segundo orden.


“No obstante, ese escenario aún no se materializa. Por ahora, los movimientos responden a factores específicos”, agregó. 

En los primeros quince días de abril, lo precios no subyacentes, aquellos de productos más volátiles como los agropecuarios y energéticos, registraron una caída de 0.13 por ciento. Sin embargo, de acuerdo con Banamex, esta baja fue mucho menor a lo habitual para este periodo, cuando normalmente disminuyen alrededor de 1.27 por ciento.

Al interior, los productos del campo aumentaron 1.38 por ciento quincenal, impulsados por un nuevo repunte en frutas y verduras (4.29 por ciento). En este grupo destacaron alzas en:

  • Jitomate
  • Chiles
  • Papa 
  • Cebolla

Detalló que este incremento fue parcialmente compensado por una disminución de 0.90 por ciento en productos de origen animal, como pollo y huevo.

En contraste, los precios de energéticos y tarifas, como la electricidad, bajaron 1.34 por ciento quincenal. Esto se debió principalmente al inicio de subsidios de temporada en algunas ciudades por el periodo de calor.

A tasa anual, este conjunto de precios, los más sensibles a factores como el clima o los energéticos, se ubicó en 5.41 por ciento por encima del 4.92 por ciento registrado en la quincena anterior. 

“Con ello, retoma una tendencia al alza y se acerca a su promedio histórico. No obstante, se espera que esta presión se modere en las próximas quincenas, ante una posible desaceleración en los precios de los productos agropecuarios”, confió el grupo financiero mexicano. 

Recordó que desde enero se registró un repunte de la inflación general anual, alcanzando un pico en marzo, como consecuencia de los efectos directos de los incrementos a impuestos que afectaron a las mercancías alimenticias, así como a un repunte significativo de precios agrícolas. 

“Hacia delante, como ya se observó desde esta quincena, anticipamos una ligera tendencia a la baja con ciertos altibajos”, sostuvo. 

Por un lado, comentó que mantiene sus expectativas de efectos de los aranceles que entraron en vigor a inicio de año, que se manifestarán gradualmente sobre las mercancías no alimenticias, genéricos relacionados con vestido, calzado y autos eléctricos, principalmente.

Estas presiones al alza se verán contrarrestadas parcialmente por la apreciación del tipo de cambio respecto al año pasado, la baja inflación de precios al productor y un crecimiento económico modesto.

Por otro lado, indicó que la inflación de servicios aún se encuentra muy por arriba de su promedio histórico por presiones acumuladas de costos, como las provenientes de aumentos salariales, que permanecerán elevadas, a lo que se agrega el choque en el verano por el Mundial de Futbol, así como posibles efectos de segundo orden derivados de los mayores precios de energéticos y agrícolas. 

Sin embargo, destacó que lo anterior se vería mitigado por una creación de empleos que se mantendrá modesta. En conjunto, para la inflación subyacente anticipamos que luego de promediar 4.5 por ciento anual en el primero trimestre de 2026. 

Seguiría otro pico alrededor de junio y julio, con una disminución gradual en la segunda mitad del año.

Y “para la inflación no subyacente anual, estimamos una estabilización, con una moderación en la inflación de agropecuarios después del repunte extraordinario reciente y ligeras presiones en la inflación de energéticos ante el aumento de las referencias internacionales”, finalizó.

MVDJ 

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Fernanda Murillo
  • Fernanda Murillo
  • Economista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), foodie y swiftie. Actualmente reportera del sistema financiero, macroeconomía, organismos financieros y banca multilateral internacional, mercado de valores, agentes y mercados globales.
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