Meterse al negocio de las gasolineras en México solía ser cosa de unos cuantos: inversión millonaria, trámites interminables y operación compleja. Pero ese modelo está cambiando.
Durante la Feria Internacional de Franquicias, la empresa Femzo Station presentó un esquema que rompe esa barrera: invertir en estaciones de gasolina sin tener que operarlas.
Un modelo donde tú inviertes… y otros trabajan
La propuesta funciona a través de una Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI), diseñada para atraer capital de varios inversionistas en un mismo proyecto.
En pocas palabras: varias personas ponen dinero, la empresa se encarga de todo lo demás.
Desde la construcción, permisos y franquicia, hasta la puesta en marcha e incluso la operación diaria de la gasolinera. El inversionista no tiene que lidiar con empleados, proveedores ni temas regulatorios.
¿Cuánto necesitas para entrar?
El acceso arranca desde 550 mil pesos, lo que equivale aproximadamente al 1% del valor total de una estación, cuyo costo puede ir de 8 a 15 millones de pesos, dependiendo de la ubicación.
El esquema es de copropiedad: no eres dueño total, pero sí participas en las utilidades del negocio.
Lo que podrías ganar
Los rendimientos estimados rondan entre 3% y 5% mensual sobre el monto invertido. Traducido a números: una inversión mínima podría generar entre 16 mil 500 y 27 mil 500 pesos al mes, según Femzo Station.
Y si alguien decide subir la apuesta, también suben los ingresos. Por ejemplo, con 2.75 millones de pesos, las ganancias mensuales podrían escalar a más de 80 mil pesos.
Aquí no hay magia ni dinero exprés. El proceso de construcción toma entre 18 y 20 meses, más un periodo adicional para estabilizar la operación.
El retorno de inversión se calcula entre tres y cinco años, aunque la vida útil del proyecto puede extenderse hasta 15 años antes de requerir nuevas inversiones.
¿Dónde están los proyectos?
Actualmente, el modelo busca reunir inversionistas para desarrollar estaciones en zonas de alta demanda como Carrillo Puerto y Tulum, donde ya existen permisos avanzados.
¿Por qué está llamando la atención?
El contexto ayuda. El sector de franquicias en México sigue creciendo con fuerza, y el negocio de combustibles tiene una ventaja clara: demanda constante.
A diferencia de otros giros, una gasolinera no depende de modas. La gente sigue necesitando cargar gasolina, hoy y mañana.
La apuesta: menos barreras, más inversionistas
La clave de este modelo está en quitar los obstáculos clásicos: capital elevado, burocracia y operación compleja.
Para quienes buscan diversificar ingresos sin convertirse en empresarios de tiempo completo, esta alternativa empieza a sonar lógica: invertir en un negocio grande sin vivir dentro de él.
JCM