Los precios del petróleo subieron hasta 13 por ciento en Asia luego de que Donald Trump afirmó que Estados Unidos seguirá atacando a Irán y los comerciantes se prepararon para una mayor interrupción en los suministros energéticos mundiales.
El crudo Brent, de referencia internacional, subió a 82.37 dólares por barril al inicio de la jornada, su precio más alto en más de un año, antes de recortar sus ganancias a 9 por ciento. Los futuros del estadunidense West Texas Intermediate subieron 9 por ciento, a más de 72 dólares.
Los futuros del S&P 500 y el Nasdaq 100 indicaron que los índices caerán 1 por ciento cuando Wall Street reabra hoy, mientras que el precio del oro subió 1.6 por ciento.
El yen se depreció frente al dólar estadunidense en las primeras operaciones de Tokio, mientras los inversionistas sopesaban el probable impacto del alza en los precios de las materias primas sobre las empresas japonesas.
El yen cayó 0.4 por ciento, hasta los 156.70 yenes frente al dólar, y los operadores señalaron que la moneda no estaba recuperando su tradicional estatus de refugio seguro en tiempos de profunda incertidumbre en el mercado.
Los analistas esperaban un incremento de entre 5 y 15 por ciento.
Si bien la OPEP+, el grupo de los principales productores de petróleo liderado por Arabia Saudita, acordó aumentar su producción en 206 mil barriles diarios a partir de abril, los analistas advirtieron que el petróleo adicional tendría poco impacto en el mercado si persisten las disrupciones en el suministro debido al conflicto en curso en Irán.
La actividad en el estrecho de Ormuz, el cuello de botella en la entrada del Golfo por donde fluye una quinta parte del gas y el petróleo del mundo, se desaceleró hasta detenerse casi por completo, mientras Irán continuaba disparando misiles contra los países vecinos.
Se informó que dos barcos fueron impactados cerca de la desembocadura del estrecho, uno de los cuales fue identificado como miembro de la flota en la sombra (o flota encubierta) de Irán, mientras que el otro transportaba casi 500 mil barriles de gasolina desde Europa a Arabia Saudita, de acuerdo con los datos de la plataforma de seguimiento de barcos Kpler.
Los asesores de seguridad marítima recomendaron a sus clientes evitar el estrecho durante al menos las próximas 24 horas, dada la incertidumbre en la región. “Por ahora, es un juego de esperar y ver”, declaró Jakob Larsen, jefe de seguridad marítima de Bimco, la mayor asociación naviera internacional del mundo.
Las aseguradoras advirtieron que las primas aumentarán de forma drástica para cualquier buque que desee transitar el estrecho, y es posible que algunas aseguradoras de riesgo de guerra no ofrezcan cobertura alguna para buques vinculados a EU e Israel.
“Algunos pueden pensar que esto es demasiado peligroso”, dijo Marcus Baker, corredor de Marsh, y añadió que los precios van a subir para cualquier barco que navegue hacia el Golfo.
Los analistas dijeron que la medida de la OPEP+ de aumentar el suministro de petróleo no será suficiente para calmar el mercado. “Si el petróleo no puede pasar por Ormuz, 206 mil barriles diarios adicionales contribuyen muy poco para calmar al mercado”, dijo Jorge León, analista de Rystad Energy.
“Es poco probable que esta medida calme los mercados. Los precios responderán a los acontecimientos en el Golfo y al estado del flujo marítimo, no a un aumento relativamente pequeño de la producción”, señaló.
Tamas Varga, analista de PVM Energy, dijo que los operadores seguirán preocupados por los ataques de Irán a productores de petróleo cercanos, como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, así como por la condición del estrecho.
Si bien China, en particular, había acumulado abundantes reservas de crudo, incluso una interrupción breve de los envíos desde el Golfo obligará a las refinerías de petróleo, que no pueden hacer una pausa a la producción fácilmente, a intentar conseguir suministros de otros lugares, según analistas de Energy Aspects.
Esto podría impulsar los precios al alza y es probable que los especuladores que asumieron posiciones cortas antes de los ataques del fin de semana intenten liquidarlas rápidamente, escribieron en una sesión informativa a sus clientes.
“No existen precedentes recientes de esta situación, por lo que es difícil estimar la magnitud de la dislocación en los precios”, escribieron. “Esperamos que la fase actual del conflicto durará, como mínimo, varios días, lo que significa que la prima de riesgo persistirá”.