Negocios

Nestlé cambia fórmulas para resurgir más fuerte

En medio de la crisis, la compañía suiza reducirá su negocio multidisciplinario a cuatro unidades y dejará algunas categorías, entre ellas el helado

Los productores de alimentos están siguiendo el equivalente corporativo de la dieta Paleo: regresan a fórmulas más antiguas y sencillas para resurgir más delgados y fuertes.

Unilever escindió su división de helados como una empresa que cotiza de forma independiente a finales del año pasado, después de vender su división de té y productos para untar como parte de un plan para abandonar 10 líneas de negocio. Ayer, su rival suizo, Nestlé, redujo su negocio multidisciplinario a cuatro unidades y anunció que saldrá de algunas categorías. El helado, una vez más, se encuentra entre las que van a ser recortadas.

Las acciones de Nestlé se han marchitado en los últimos cuatro años. Su plan de cambio de rumbo no va a revertir esa caída, pero es un paso en la dirección correcta. En particular, el deshacerse de su negocio de agua y bebidas premium es una apuesta inteligente. La unidad es pequeña, representa solo 4 por ciento de las ventas del grupo, y su rentabilidad operativa es aproximadamente la mitad de la que administra todo el grupo. El problema es que esto limitará la cantidad que un comprador está dispuesto a pagar.

Además, la simplificación anunciada tiene que ponerse en contexto. Las empresas multinacionales de productos de consumo son, organizacionalmente, empresas bastante complejas. Les gusta adoptar intrincadas matrices de administración, divididas tanto por geografía como por categoría. Por tanto, Nestlé conserva sus zonas regionales, al tiempo que fusiona algunos negocios siguiendo líneas temáticas vagas; por ejemplo, incorporando las vitaminas a la división que también incluye leche infantil.

Este cambio en particular sugiere una degradación del estatus de la unidad de Ciencias de la Salud de Nestlé, que tiene 15 años de antigüedad y antes era independiente, que representa alrededor de 7 por ciento de los ingresos. Aunque su rentabilidad se acerca a la del grupo en general, las ventas están cayendo y los analistas no esperan que sus ingresos superen las cifras de 2022 hasta 2028. Puede tardar aún más ahora que Nestlé está reactivando sus planes de vender varios negocios de vitaminas y suplementos.

El vaivén a lo largo de los años refleja uno de los problemas más grandes de Nestlé: la rotación en la alta dirección. Philipp Navratil es el tercer jefe de Nestlé en 18 meses. Hace dos directores ejecutivos, Mark Schneider, con experiencia en el sector de atención de salud, dirigió la adquisición del fabricante de vitaminas Bountiful por 5 mil 700 millones de dólares; cuatro años después, su sucesor la sometió a revisión, pero él mismo dejó el cargo un par de meses después.

Sería racional que Navratil procediera con cautela, después de tantos cambios. También tiene que lidiar con una economía incierta y la dinámica del cambio de las dietas debido al uso cada vez mayor de medicamentos para bajar de peso como Wegovy y Zepbound. Implementar cambios modestos ahora aumenta las probabilidades de que se le otorgue tiempo para desarrollarlos.


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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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@The Financial Times Limited 2026. Todos los derechos reservados . La traducción de este texto es responsabilidad de Milenio Diario.

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