México se ha convertido discretamente en una piedra angular del auge de la inteligencia artificial (IA): este año suministra 40 por ciento de las importaciones estadunidenses de servidores informáticos, equipos esenciales para los centros de datos que alimentan esta tecnología.
Los fabricantes taiwaneses amplían rápidamente sus fábricas en México para ensamblar servidores, que se han convertido en el principal producto de exportación del país hacia Estados Unidos (EU), superando a los automóviles, que dominaron el comercio bilateral durante décadas.
En el primer trimestre del año, México fue el segundo mayor proveedor de servidores empresariales de EU, con ventas por 46 mil 900 millones de dólares (mdd), detrás de Taiwán, con 53 mil 500 mdd. Sin embargo, en mayo México ya se posicionó como el mayor proveedor mensual.
El fenómeno ayuda a sostener una economía mexicana de lento crecimiento e impulsa las exportaciones a niveles récord. Los servidores y el hardware relacionado representaron casi una quinta parte de los 317 mil mdd en productos exportados entre enero y mayo, más del doble que en el mismo periodo del año anterior.
el dato...40 por ciento aportó México a las importaciones
Estadunidenses de servidores durante este año.
Al mismo tiempo, Taiwán se convirtió en el tercer socio comercial de México, desde el octavo lugar que ocupaba en 2022. Desde 2020, sus empresas han invertido más de mil 600 mdd en fábricas mexicanas, atraídas por la proximidad geográfica y el acceso libre de aranceles a los gigantes tecnológicos estadunidenses, que destinan cientos de miles de millones de dólares a centros de datos.
“México tiene una importancia enorme para la forma como funciona esta nueva economía impulsada por la IA”, dijo Jesse Rogers, responsable de análisis económico para América Latina en Moody’s Analytics. “Se trata realmente de una nueva frontera de colaboración, e incluso de dependencia, respecto a la economía mexicana en lo que se refiere a los servidores para IA”.
El epicentro electrónico
Ciudad Juárez, frente a El Paso, Texas, se encuentra en el epicentro de esta industria. La ciudad aprovecha la infraestructura de fábricas taiwanesas que llevan décadas produciendo dispositivos electrónicos. Ahora, nuevas líneas ensamblan componentes procedentes de Asia para crear servidores de IA, organizados en racks del tamaño de un refrigerador que pueden pesar más de dos toneladas y que después cruzan la frontera en camiones.
“Elegimos El Paso y Ciudad Juárez porque se encuentran en el centro de Norteamérica, lo que permite una entrega muy rápida del producto terminado”, dijo Kun Lin Yang, director ejecutivo para México de Pegatron, fabricante taiwanés que cuenta con cinco plantas en Juárez. “El mercado es enorme, por lo que seguimos invirtiendo en México”.
El auge exportador también se ha convertido en un soporte para una economía debilitada. El crecimiento del PIB cayó a 0.6 por ciento el año pasado, frente al promedio de 1.6 por ciento registrado durante los cinco años anteriores a la pandemia.
“México habría entrado en recesión” de no haber sido por el incremento de las exportaciones, dijo Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México.
A la desaceleración se suma la incertidumbre comercial en torno al futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), mientras Washington busca reducir la influencia china en la región. También los cambios impulsados por la presidenta Claudia Sheinbaum, entre ellos la elección de jueces por voto popular, han frenado la inversión. Según estimaciones del Banco Mundial, la economía mexicana crecerá 1.3 por ciento este año y entre 1.7 y 1.8 por ciento en 2027.
el dato...46 mil 900 mdd sumaron las exportaciones mexicanas
De servidores empresariales hacia EU.
En este escenario, los servidores de IA representan un “cambio de paradigma”, debido al elevado valor de cada rack, explicó Fernando Alba, subsecretario de Economía de Chihuahua. “Un solo camión cargado de servidores equivale a mil automóviles”.
Los pros y contras
Pero esa riqueza exportadora tiene una contracara: todavía no se traduce en beneficios locales proporcionales.
Cada dólar invertido en estas plantas altamente automatizadas genera muchos menos empleos que industrias intensivas en mano de obra, como la de autopartes. El empleo manufacturero en Ciudad Juárez alcanzó su máximo en 2023.
Yang señaló que hace 20 años un supervisor solía estar a cargo de entre 10 y 20 obreros; ahora la proporción es de un supervisor por cada 2 o 2.5 trabajadores.
el dato...20 por ciento representaron los servidores y hardware
Relacionado de las exportaciones mexicanas entre enero y mayo.
Además, México fabrica muy pocos de los componentes utilizados en los servidores. Alba estima que, bajo las condiciones actuales, el país podría aspirar a un contenido nacional de apenas entre 3 y 7 por ciento por servidor, frente a 39 por ciento en los automóviles.
México podría participar en electrónica, sistemas de refrigeración y diseño de producto, pero fabricar chips resulta mucho más difícil. El país carece de suficientes conocimientos técnicos y de diseño, además de enfrentar limitaciones de energía y agua.
“Un coche implica una cadena de valor distribuida por todo el país. Es mucho más difícil lograr eso con los servidores para IA”, dijo Alba. “Estamos mucho menos preparados”.
El gobierno de Sheinbaum lanzó el año pasado el “Plan México”, una estrategia para fomentar la producción local en sectores clave, aunque hasta ahora ha destinado recursos limitados y ofrecido pocos incentivos concretos a las empresas.
Pese a la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC, Pegatron adquirió recientemente terrenos para una nueva fábrica y ya alienta a sus proveedores a instalarse en México.
el dato...Entre 3 a 7 por ciento podría alcanzar el contenido
Nacional de los servidores ensamblados en México.
El fabricante taiwanés de chips TSMC, por su parte, anunció inversiones por 265 mil mdd en actividades de fabricación en Arizona, estado fronterizo con México. Violeta Hsu, representante del gobierno de Taiwán en México, considera probable que más compañías de la cadena de suministro lleguen al país.
Sin embargo, además de la escasez de agua y electricidad, existe otro obstáculo para atraer operaciones más sofisticadas: la falta de ingenieros especializados.
“El mayor problema es el personal”, dijo Hsu. La fabricación de chips complejos puede involucrar más de mil pasos y cientos de ingenieros. “Si se tiene la oportunidad de visitar TSMC y ver el proceso, se comprende que no es una tarea fácil”.
El auge de los servidores también comienza a modificar el mapa económico del país. Jalisco escaló posiciones hasta convertirse en el segundo mayor estado exportador por valor durante el primer trimestre. En las inmediaciones de Guadalajara, Foxconn construye una de sus mayores fábricas de servidores, que utilizarán chips avanzados de Nvidia.
Aun con este crecimiento, la industria todavía no tiene el tamaño suficiente para impulsar por sí sola una expansión económica sólida y amplias zonas del país permanecen rezagadas. El desafío para México será convertir su posición privilegiada como plataforma de ensamblaje en una cadena productiva de mayor valor agregado.
Para Alba, sin embargo, el país tampoco dispone de demasiadas alternativas. “Nadie más está invirtiendo en el país. Dime cuál fue la última planta automotriz o la última fábrica de productos electrónicos que se inauguró”, dijo. “Esto es lo que tenemos... depende de nosotros aprovecharlo o que se nos escape”.
AAL