El propietario en Japón de 7-Eleven retrasó la salida a bolsa de su cadena de tiendas de conveniencia en Norteamérica, algo que representa un revés para el plan de cambio de rumbo que se puso en marcha el año pasado para evitar una oferta de adquisición.
Seven & i anunció que la oferta pública inicial (OPI) en Estados Unidos se va a aplazar “como lo más pronto” hasta el año fiscal de 2027 —que comienza en marzo del próximo año— en lugar de la fecha prevista inicialmente para el segundo semestre de este año.
El retraso refleja las dificultades de Seven & i para mejorar las ventas y las utilidades en sus más de 13 mil tiendas en Estados Unidos y Canadá, ya que los consumidores, afectados por la persistente inflación, recurren a las tiendas de descuento para ahorrar dinero.
“El momento de cualquier salida a bolsa estará determinado estrictamente por el valor”, dijo Stephen Dacus, director ejecutivo de Seven & i, y añadió que el lento progreso en el cambio de rumbo del negocio y las condiciones del mercado hicieron necesario el retraso.
Las acciones de Seven & i cayeron 4.6 por ciento después de que el periódico Nikkei informó sobre el retraso.
Dacus recibió el encargo de ejecutar un plan para asegurar el futuro independiente de Seven & i después de que lograron frustrar el año pasado el mayor intento de adquisición de una empresa japonesa por parte de un extranjero.
Su rival canadiense, Alimentation Couche-Tard, propietaria de la cadena Circle K, realizó varios acercamientos a Seven & i a partir del verano de 2024, culminando en una oferta de compra de 46 mil millones de dólares. El grupo japonés se resistió y Couche-Tard retiró su oferta en julio del año pasado.
Desde entonces, Dacus se esfuerza por mostrar a los inversionistas una vía de crecimiento impulsando aún más la oferta de alimentos y bebidas frescas, como pizzas, smoothies (licuados) y té.
Su plan también incluye la escisión de la división de supermercados y mercancía general del grupo, replicar los sistemas de fabricación y logística de Japón en Norteamérica y un programa de recompra de acciones de 2 billones de yenes (12 mil 500 millones de dólares), que Dacus insistió en que se mantendría intacto a pesar del retraso de la salida a bolsa.
Afectación por conflicto
El debut bursátil del negocio norteamericano se posicionó como un pilar clave del plan para impulsar la valoración de Seven & i, generar efectivo para distribuir entre los accionistas y acelerar la expansión internacional.
Sin embargo, las nuevas salidas a bolsa se han visto obstaculizadas por la inestabilidad del mercado provocada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Las acciones de Seven & i cotizan por debajo del nivel previo al retiro de la oferta de Couche-Tard, ya que los accionistas siguen sin estar convencidos de que la estrategia independiente esté dando frutos y el entorno minorista se deteriora.
En tres trimestres del ejercicio fiscal 2026, las ventas en tiendas comparables de su negocio internacional sufrieron un descenso y las ventas anuales en las tiendas de Estados Unidos cayeron en comparación con el año anterior.
Dacus dijo que el aumento en los precios del combustible, provocado por la guerra contra Irán, afecta las ventas en sus tiendas de EU, dado que muchas de ellas están vinculadas a gasolineras.
Los ingresos de Seven & i cayeron 13 por ciento, hasta 10.4 billones de yenes, en el año fiscal que finalizó en febrero, aunque la utilidad neta aumentó 69 por ciento, hasta 292 mil 700 millones de yenes, debido a las ganancias relacionadas con la escisión de su división de mercancía general.