Los estadunidenses son más propensos a oponerse a la construcción de centros de datos de inteligencia artificial (IA) que los ciudadanos de otras grandes naciones, a medida que la oposición popular al despliegue de esta tecnología cobra fuerza en todo el país.
Una encuesta realizada por Public First reveló que los votantes en EU, sede de casi todas las compañías líderes en IA, mostraron el menor interés en desarrollar capacidad de computación entre 15 grandes países, incluidos Japón, Canadá, Brasil y Reino Unido.
Sólo 26 por ciento de los estadunidenses apoyaba el aumento de la construcción de centros de datos, mientras que 30 por ciento de los británicos, alemanes y franceses respaldaba ese tipo de proyectos. El mayor apoyo se registró en Nigeria, donde 74 por ciento creía en la construcción de más infraestructura, y en India, con 65 por ciento.
Seb Wride, director de investigación de opinión en Public First, dijo: “Nuestra investigación muestra que Estados Unidos, cuna de Silicon Valley y sede de la mayoría de las grandes compañías de tecnología, tiene la población que se muestra menos favorable a la infraestructura necesaria para respaldar este sector”.
Estos hallazgos surgen en un momento en que a la industria de la IA en Estados Unidos y a la administración de Donald Trump les preocupa cada vez más la creciente oposición local a los centros de datos, lo que frena el crecimiento del sector.
Decenas de proyectos, con un valor total de al menos 156 mil millones de dólares, fueron bloqueados o quedaron paralizados desde 2025, según Data Center Watch, un proyecto de investigación dirigido por la compañía de seguridad de inteligencia artificial 10a Labs, justo cuando el sector intenta asegurar mayor capacidad de procesamiento para dar soporte a los nuevos modelos de IA.
Investigadores de Goldman Sachs predijeron el mes pasado que los retrasos y las cancelaciones significarán que sólo la mitad de la capacidad prevista de los centros de datos en EU se completará a tiempo en los próximos dos años.
Varias encuestas recientes muestran un desplome en el apoyo a los centros de datos en EU, en medio de crecientes temores por la pérdida de empleos y la propagación de contenido de IA perjudicial. Una encuesta de Gallup realizada el mes pasado reveló que 70 por ciento de los estadunidenses se opone a este tipo de construcción en sus comunidades.
Importantes políticos progresistas, como el senador de Vermont Bernie Sanders, aprovechan este sentimiento para exigir una moratoria en el desarrollo de centros de datos. Aliados de Trump, como Steve Bannon, también piden restricciones en el despliegue de esta tecnología.
Sin embargo, directivos de compañías de IA como Jensen Huang, de Nvidia, y Elon Musk, de xAI, han advertido en repetidas ocasiones que EU se está quedando atrás respecto a economías como China en materia de construcción, lo que puede obstaculizar el intento de Estados Unidos de mantenerse a la vanguardia en la carrera global de la inteligencia artificial.
La reacción negativa obligó a algunas empresas, como xAI y Anthropic, a considerar la posibilidad de construir capacidad de computación en el espacio, a pesar de las limitaciones logísticas y económicas.
Impulso a construcción
La oposición pública se ha convertido en un problema político para la Casa Blanca, que instó a la industria a “construir, construir y construir” y agilizó los permisos para más centros de datos.
A principios de este año, el presidente instó a las empresas a comprometerse a asumir los costos de la construcción de centros de datos y reconoció que muchos proyectos de este tipo fueron “rechazados por comunidades” que tenían el temor de un aumento en los precios de la energía.
Una encuesta de Public First reveló que los votantes de Trump son más propensos a apoyar la construcción de centros de datos. Cerca de 37 por ciento de los que votaron por él deseaban que se construyeran más proyectos, en comparación con menos de una cuarta parte de los que votaron por Kamala Harris en 2024.