Las empresas estadunidenses recurren a consultoras en busca de ideas sobre cómo abastecer de energía a centros de datos que tienen alto consumo de electricidad y convertir los experimentos de inteligencia artificial (IA) en mejoras de productividad, según un pronóstico con el panorama más optimista para las consultoras.
Se proyecta que el crecimiento del mercado estadunidense de consultoría se acelere hasta 7 por ciento este año, de acuerdo con el grupo de investigación Source Global, el ritmo más rápido desde el auge pospandemia.
La menor demanda de los clientes en los tres años posteriores obligó a las firmas de consultoría a despedir personal, reducir la contratación y recortar costos. Los ejecutivos atribuyeron la mayor parte de la culpa a la incertidumbre macroeconómica y la agitación geopolítica, mientras que algunos también temían que los clientes intentaran actuar por su cuenta utilizando la IA para realizar el trabajo que tradicionalmente realizaban los consultores.
En el pronóstico se da a entender que las empresas ya no están paralizadas por la inestabilidad geopolítica, según Fiona Czerniawska, directora ejecutiva de Source Global, y que están recurriendo a consultores para que les ayuden a implementar la IA.
“Los clientes son bastante modestos en sus opiniones sobre lo que han logrado hasta ahora, y 90 por ciento planea recurrir a consultores para que les ayuden a implementar la IA. Estuvieron experimentando, pero ahora tienen claro que quieren lograr resultados en este ámbito”.
El auge de la IA le ayuda al sector de la consultoría mediante ingresos adicionales procedentes de clientes del sector de energía. Source Global predice que será el segmento de clientes de más rápido crecimiento en 2026 por cuarto año consecutivo, con un aumento de 11 por ciento, en comparación con el 9 por ciento del año pasado.
“Los centros de datos de IA consumen una gran cantidad de energía”, afirmó Rob Fisher, vicepresidente de asesoría de KPMG. ¿Acaso esto genera una gran cantidad de posibles problemas sociales que debemos abordar, en términos de disponibilidad de energía a precios asequibles? Sin duda. Hay necesidad de soluciones”.
Tyson Cornell, director de asesoría de PwC en EU, dijo que 2026 será un año de “aceleración selectiva” en lugar de un crecimiento generalizado, con los clientes centrando su atención en proyectos con retornos financieros medibles. “Las empresas buscan un retorno de sus grandes inversiones en IA”, dijo.
“Esto genera demanda no solo de desarrollos de IA, sino también de las tareas que lo habilitan, como la modernización de la nube y el núcleo, la ciberseguridad, los controles, la disponibilidad regulatoria y la transformación de la fuerza laboral. En varias de estas áreas esperamos un crecimiento de dos dígitos”, señaló.
Czerniawska dijo que la presión a la baja sobre los precios continúa, lo que significa que firmas de estrategia costosas como McKinsey y Boston Consulting Group es posible que no se beneficien plenamente de la recuperación.
“Si bien confío totalmente en que las firmas de estrategia generan valor, el tipo de valor que buscan los clientes es el práctico y la capacidad de hacer las cosas”, indicó. “Y eso favorece a las Cuatro Grandes firmas y a las compañías de tecnología”.
Las firmas siguen quejándose de que, si bien los grandes proyectos de implementación de TI han continuado desde la pandemia, los proyectos discrecionales más pequeños han sido más difíciles de conseguir.
Las acciones de las consultoras que cotizan en la bolsa de EU registran una caída este año. Accenture superó las estimaciones de resultados de consenso en su último trimestre financiero, pero se negó a aumentar sus previsiones para todo el año, alegando que no ha visto una mejora en el gasto discrecional.
Cognizant Technology Solutions dijo que tampoco observa una mejora general, pero que el gasto discrecional de los clientes de servicios financieros ha crecido de forma constante durante varios trimestres. Los servicios financieros representan el segmento de clientes más grande para las firmas de consultoría.
Fisher, de KPMG, descartó la idea de que la IA sustituya a las firmas de consultoría, incluso si las empresas utilizan la IA para realizar parte del trabajo por sí mismas y reemplazar el tipo de software que suelen implementar las consultoras.
“No solamente quieren que les demos el pescado, ellos también quieren que les enseñemos a pescar, así que esto sin duda podría ser algo disruptivo para nosotros a largo plazo”, dijo.
“Pero construimos relaciones y siempre encontramos la manera de seguir sumando valor”.