Un divorcio no significa que uno de los cónyuges pueda quedarse automáticamente con la casa ni que el otro deje de ser responsable de la hipoteca. En México, el destino de la vivienda depende, entre otros factores, del régimen patrimonial del matrimonio, de quiénes figuran como propietarios y de los acuerdos que se establezcan durante la separación.
Si existe un crédito hipotecario vigente, también deben revisarse las condiciones del financiamiento, pues un acuerdo entre los cónyuges no modifica por sí solo las obligaciones pactadas con el banco o la institución acreedora.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en 2025 se registraron 155 mil 254 divorcios, de los cuales 88.3 por ciento terminan en los tribunales.
Los procedimientos legales y los requisitos para formalizar acuerdos pueden variar según la entidad federativa y las circunstancias del caso. Por ello, antes de firmar documentos o transferir derechos sobre una propiedad, conviene consultar a un profesional del derecho familiar e inmobiliario que conozca la legislación local.
¿Qué pasa con la casa comprada en pareja al divorciarse?
Si ambos adquirieron una vivienda y deciden separarse, existen distintas alternativas. La elección dependerá de los derechos de cada persona, las condiciones del crédito y la posibilidad de asumir los gastos de manera individual.
¿Qué pasa si uno de los dos se queda con la casa?
Antes de decidir quién se queda con la propiedad, hay que revisar el régimen matrimonial y los documentos de adquisición. Los matrimonios celebrados bajo separación de bienes tienen características distintas de aquellos sujetos a sociedad conyugal; por eso, no debe suponerse que todos los bienes se reparten automáticamente por mitades.
Si ambos tienen derechos sobre la vivienda, deberán establecer cómo se resolverá la participación de cada uno y formalizar el acuerdo conforme a los requisitos legales aplicables.
También es necesario comprobar que quien conserve el inmueble pueda pagar la hipoteca, los servicios, el mantenimiento y los demás gastos asociados.
Vender la propiedad y liquidar la hipoteca
Cuando ninguno de los dos puede sostener por separado el costo de la propiedad, venderla puede ser una alternativa. Si existe una hipoteca, primero hay que conocer el saldo pendiente y las condiciones para liquidar el financiamiento.
El dinero que quede después de cubrir la deuda y los costos de la operación deberá distribuirse conforme a los derechos de cada persona y los acuerdos que correspondan.
Convenio de mediación patrimonial para evitar un juicio
Cuando existe disposición para negociar, la mediación puede ayudar a establecer acuerdos sobre la propiedad y otras obligaciones derivadas de la separación.
César Jiménez Galván, Facilitador Privado Certificado No. 121, explica que las partes pueden llegar a un convenio en una sesión si alcanzan los acuerdos necesarios. En cambio, una controversia judicial puede prolongarse durante meses, dependiendo del procedimiento y de las circunstancias.
“Por lo general hay que ver primero bajo qué régimen contrajeron matrimonio. Puede ser mediante una separación de bienes o bajo un régimen en el que hayan decidido compartirlos, es decir, una sociedad conyugal”, explica.
La mediación no sustituye los trámites legales que sean necesarios para formalizar una transferencia de propiedad o modificar un crédito hipotecario.
¿Cómo desvincular a tu ex de la hipoteca o ceder el crédito?
Este es uno de los puntos más importantes: ceder la vivienda a la expareja no significa automáticamente dejar de ser responsable del crédito hipotecario.
Un acuerdo entre los cónyuges o la sentencia de divorcio no obliga por sí solo al banco o a la institución acreedora a retirar a uno de los deudores.
Jean Cadillo, trader y analista financiero de IB1, advierte que, para que una sola persona conserve el financiamiento, la institución debe aceptar la modificación correspondiente y evaluar si quien pretende quedarse con el inmueble tiene ingresos, historial crediticio y capacidad de pago suficientes.
El analista también señala que las limitaciones económicas pueden generar tensiones en una pareja, sobre todo cuando los ingresos de ambos no alcanzan para cubrir sus necesidades.
“Hoy en día se da mucho el 50-50, en el que cada uno de los cónyuges aporta, y muchas veces ni siquiera eso es suficiente para solventar las necesidades”, señala.
Este planteamiento es una orientación financiera general, no una opinión jurídica individualizada sobre un contrato específico. La responsabilidad de cada deudor debe comprobarse en el contrato de crédito y con la institución acreedora.
Antes de firmar un acuerdo, consulta qué opciones existen para modificar el financiamiento, retirar a uno de los deudores o liquidar el préstamo. También pregunta por los costos de cada alternativa.
Una refinanciación, una transferencia de derechos o una venta pueden generar gastos adicionales, como comisiones, avalúos, honorarios notariales, impuestos u otros cargos, según la operación y las reglas aplicables. No todos estos costos se presentan en todos los casos, por lo que deben confirmarse con el prestamista, el notario y un profesional cualificado de la localidad.
Si no es viable que una sola persona mantenga el crédito, vender la propiedad puede ser una alternativa para liquidar la deuda y cerrar el vínculo financiero, siempre que los números y las condiciones de la operación lo permitan.
¿Es viablemente económico mantener una vivienda con un solo sueldo?
La decisión también debe considerar cuánto costará mantener la vivienda después de la separación.
Antes de decidir quién conservará la propiedad, conviene elaborar un presupuesto individual que contemple los ingresos netos, el saldo de la hipoteca, los pagos mensuales, los servicios, el mantenimiento y los demás gastos cotidianos.
Una vivienda que resultaba asequible con dos ingresos puede dejar de serlo cuando una sola persona debe cubrir la mensualidad y el resto de los gastos del hogar.
Por ello, la capacidad para mantener el inmueble debe evaluarse con números reales, no solamente con el deseo de conservarlo. También hay que considerar los gastos de mudanza, depósito de renta y acondicionamiento de otra vivienda si uno de los cónyuges decide salir del domicilio.
¿Qué hacer con una casa o departamento en preventa si te divorcias?
Cuando una pareja se separa antes de escriturar una vivienda adquirida en preventa, es necesario revisar el contrato para determinar qué derechos y obligaciones tiene cada comprador y bajo qué condiciones puede modificarse la operación.
Cristiano Tateshita, director general de Tudepa.com, empresa especializada en departamentos en preventa, explica que, en estos casos, la pareja debe acordar quién continuará con la compra.
“Todavía no existe una escritura, apenas hay un contrato. Entonces, ese contrato se determina entre ellos. Lo que sí hacemos es llamar a los dos y hacer la pregunta más difícil: ¿quién se va a quedar con el departamento hasta que llegue la escritura? Porque ahí sí tenemos temas de financiamiento y es más complicado”, explica.
Antes de decidir quién conservará la vivienda, es importante confirmar con la desarrolladora si el contrato permite modificar a los compradores, qué requisitos deben cumplirse y si existen cargos por realizar el cambio. Si hay financiamiento contratado o en trámite, también debe consultarse a la institución correspondiente.
La separación no implica que el contrato pueda cancelarse, cederse o modificarse automáticamente. Las consecuencias dependen de sus cláusulas, de la etapa de la operación y de las disposiciones legales aplicables.
Por ello, antes de firmar una cesión de derechos, aceptar una penalización o renunciar a la compra, conviene solicitar una revisión independiente del contrato con un abogado especializado en derecho inmobiliario y familiar. La asesoría de la desarrolladora es útil para conocer los procedimientos del proyecto, pero no sustituye la revisión jurídica de los intereses de cada comprador.
Checklist legal y financiero antes de firmar el acuerdo de separación
Si estás en proceso de divorcio y compartes una vivienda con tu pareja, considera estos puntos antes de tomar una decisión:
- Revisa el régimen matrimonial. Identifica si te casaste por separación de bienes o sociedad conyugal y cómo se determinan los derechos sobre los bienes.
- Consulta las escrituras o el contrato. Comprueba quiénes figuran como propietarios o compradores y qué condiciones existen para modificar la operación.
- Identifica a los responsables del crédito. Si hay una hipoteca, pregunta a la institución financiera qué se necesita para que una sola persona continúe con el financiamiento.
- Calcula cuánto puedes pagar. Incluye mensualidad, servicios, mantenimiento y demás gastos que antes se compartían.
- Compara las alternativas. Evalúa si resulta viable conservar la casa, venderla o llegar a otro acuerdo patrimonial.
- Calcula los costos adicionales. Consulta los gastos asociados a una venta, una transferencia de derechos o una modificación del crédito.
- Formaliza los acuerdos. No des por terminadas las obligaciones de propiedad o financiamiento con base únicamente en un acuerdo verbal.
- Busca asesoría local. Un profesional del derecho familiar e inmobiliario puede revisar las condiciones específicas de tu caso y los requisitos de la entidad federativa correspondiente.
El divorcio puede terminar una relación, pero no cancela por sí mismo los contratos ni las deudas adquiridas en pareja. Revisar a tiempo las condiciones de la vivienda y del financiamiento puede ayudar a evitar conflictos patrimoniales y compromisos económicos difíciles de sostener.
Antes de tomar una decisión definitiva, busca asesoría profesional independiente. Un abogado especializado en derecho familiar e inmobiliario puede revisar el régimen matrimonial, los derechos de propiedad y los requisitos legales aplicables en tu entidad.
¿En qué estados de México se registran más divorcios?
Cabe destacar que el Inegi detectó que los estados donde hay más divorcios son Campeche, Nuevo León y Tamaulipas, por eso es donde más se solicitan estos servicios.
Cada caso depende de los documentos firmados, las condiciones del crédito y las circunstancias de la separación. Esta información es orientativa y no sustituye una evaluación jurídica o financiera individualizada.
AM