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Viernes , 19.04.2019 / 17:15 Hoy

David Attenborough, el defensor de la naturaleza

FT Mercados

El exconductor de la BBC, se embarca en un viaje de la mano de Netflix para dar voz al mundo natural.
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David Attenborough y la reina Isabel II nacieron con tres semanas de diferencia en 1926. Y para mucha gente en Gran Bretaña, Attenborough disfruta de un estatus casi real. 

En las series de televisión como Life on Earth (Vida en la Tierra) y The Blue Planet (El planeta azul), Attenborough guía a generaciones de espectadores a través de las maravillas del mundo natural. 

Su estilo es inigualable cuando presenta a la audiencia algunas de las maravillas, ya sean gorilas en Ruanda o aves del paraíso en Nueva Guinea.

En su cumpleaños 89 lo invitaron a la Casa Blanca, para que el presidente Barack Obama lo entrevistara frente a las cámaras. Ahora, a los 92 años, todavía viaja, trabaja y hace campaña. 

Llego temprano y me encuentro con Attenborough. Es una figura robusta vestida con un blazer azul, una camisa blanca y pantalones negros y parece ligeramente molesto.

Attenborough tiene una agenda ajetreada. Así que nos reunimos para el almuerzo a las 10:15 de la mañana en un salón en la planta alta del Centro de Congresos. Cuando comenzamos a hablar, le pregunto qué hace en Davos. “Bueno, no es exactamente mi ámbito”,responde con cautela. Entonces, ¿para qué hacer el viaje? “Conciencia social” responde de una manera ligeramente brusca y después se ríe.

 A cinco minutos de que empezó nuestra conversación, está claro que este comentario autocrítico no captura lo que motiva a Attenborough. Realmente lo motiva su pasión. Sabe que las maravillas naturales que él lleva a nuestras salas en todo el mundo están en peligro. 

“Vamos directo a enormes desastres si seguimos por el mismo camino... solo nos quedan una o dos décadas para solucionarlo”. Su misión es tratar de convencer a los líderes del mundo.

 Una vez que se empieza a entusiasmarse con sus temas, la reserva inicial de Attenborough desaparece. En su última serie de televisión, Dynasties (Dinastías), siguió a familias de tigres, chimpancés, licaones (lobos pintados), pingüinos y leones. El hilo común, para todas las dinastías, es que la invasión humana está amenazando su misma existencia.

Esa historia es demasiado habitual sobre lo que le ocurre a los leones africanos, cuyas cifras cayeron más de 40% en las últimas tres generaciones. Pero otras especies corren aún más peligro de extinción. 

Le sugiero que tal vez sea demasiado tarde. Se inclina hacia adelante para enfatizar y dice, con cierta angustia: “Estoy convencido de que existe una posibilidad real de que podamos hacer algo para sanar al mundo. Si hubiera una posibilidad entre cien, la aprovecharías, ¿tú no?”.

 Hablando con urgencia y bebiendo una taza de café, claramente tiene poco interés en los bocadillos que están frente a él. Así que, trató de mantener el contacto visual, sigilosamente pico una rebanada de mango y cambio el tema a los primeros años de su vida.

 Los honores y los títulos que se le han otorgado a Attenborough me dejan con la impresión de que debe provenir de una gran familia . Pero suavemente corrige esa impresión. “Mi padre era hijo del propietario de una tienda en un pequeño pueblo en el siglo XIX, en el centro de Inglaterra”. 

Su alegría por los animales que encuentra se transmite fácilmente a los espectadores y ahora hay una gran cantidad de momentos de Attenborough en YouTube.

Attenborough descubrió por accidente su capacidad para transmitir su amor por la naturaleza a un público más amplio, durante el servicio militar obligatorio justo después de la Segunda Guerra Mundial. 

Después del Servicio Nacional, Attenborough pasó un par de años aburridos en publicaciones educativas e hizo una solicitud fallida para unirse a la BBC Radio. Pero luego recibió una carta del servicio de televisión recién formado.

 Los primeros días de la televisión estaban llenos de oportunidades. “En seis meses, estaba produciendo debates políticos, tejido, jardinería, historias cortas... luego descubrí que alguien del zoológico iba a una expedición para recolectar animales, ¡y me pareció genial! Eso llevó a un programa llamado Zoo Quest, que se emitió en la década de 1950.

 El resultado condujo al nacimiento del programa de historia natural, en el que la BBC y Attenborough han liderado el mundo. Le pregunté ¿qué aprendió sobre cómo hacer programas de historia natural? “Entre tú y yo, hacer programas de televisión sobre animales no es muy difícil. Solo tienes que apuntar la cámara en la dirección correcta y asegurarte de que la tapa de la lente no esté puesta”.

 La popularidad de sus programas significa que Attenborough tiene una capacidad única para moldear la opinión pública. En Blue Planet II (El Planeta Azul II) se mostró cómo el plástico contamina los océanos. Provocó una reacción casi instantánea en Gran Bretaña, con los políticos prometiendo nuevas leyes y los supermercados que cambiarían sus empaques. 

El hecho de que su próxima serie, Our Planet (Nuestro Planeta), se transmita en Netflix es algo así como un golpe para la BBC, donde Attenborough hizo su carrera y fue ejecutivo senior en la década de 1960. Pero Attenborough seguirá haciendo programas para la BBC, y está claramente entusiasmado con la capacidad de Netflix para llegar a una audiencia global completamente nueva. 

El alcance de Netflix puede ayudar a Attenborough a diseñar otro de esos cambios en la opinión pública. Pero él sabe que también habrá reveses. “Trump es un revés, el nuevo presidente de Brasil es un revés”. Él cree que su invitación a Davos demuestra que los líderes mundiales comprenden cada vez más que “toda nuestra civilización depende de la salud del mundo natural”.


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