De acuerdo con el especialista del sector energético Ramsés Pech, un levantamiento de sanciones de Estados Unidos a Venezuela puede presentar escenarios contractuales y operativos más favorables para las empresas petroleras estadunidenses.
Esto podría aumentar el interés de invertir y comprar crudo venezolano desde el país norteamericano.
Pech apuntó que, si México no revisa sus esquemas contractuales y agiliza los procesos de pago en el sector energético, podría quedar en desventaja frente a una Venezuela que, con apoyo estadunidense, ofrecería condiciones más flexibles y rentables para la inversión petrolera internacional.
Ventajas de una inversión en Venezuela
En entrevista con Josué Becerra para MILENIO Televisión, Pech destacó que los contratos mixtos asignados en México con Petróleos Mexicanos (Pemex) exigen a los operadores repartir cuando menos el 40 por ciento del flujo efectivo resultante.
Mientras que en Venezuela una empresa estadunidense “puede tener el control total de un campo”.
Asimismo, expuso que esto podría llevar a las petroleras a inclinarse hacia el país sudamericano en lugar de México, desviando los flujos de capital.
Además, el especialista contrastó los plazos de pago, en los cuales una empresa de servicios que trabaje con Pemex está limitada a un pago de 180 días, mientras que en Venezuela puede tener pago en menos de 30 o 45 días, lo que representa una ventaja competitiva para las compañías.
Competencia directa para México
El especialista recordó que empresas como Shell ya cuentan con experiencia y eficiencia comprobada en campos venezolanos, donde lograron reducir tiempos de perforación de pozos.
Pech advirtió que si se concreta la promesa del presidente estadunidense de invertir en Venezuela, este país podría incrementar su producción en más de 2 millones de barriles diarios hacia 2030.
Esto último, convertiría al país sudamericano en un proveedor clave para Estados Unidos y un competidor directo para México, no sólo en atracción de inversiones, sino también en la venta de crudo.
AG