Los autos chinos poco a poco se están ganando la confianza de los mexicanos, pues la calidad de sus productos ya se está reflejando en una mejor percepción ante las encuestas que hacen consultoras como J.D Power; sin embargo, aún presentan deficiencias en algunos componentes generando dudas en el público.
¿Qué tan confiables son los autos chinos en México? El diagnóstico de J.D. Power
De acuerdo con el Estudio de Calidad y Confiabilidad del Vehículo (VDS) 2026 de J.D. Power México (que mide la experiencia de los clientes sobre los autos en sus primeros tres años de uso) las marcas chinas registraron 205 problemas por cada 100 vehículos, una disminución de 49 puntos frente a lo reportado el año pasado.
Además, la proporción de propietarios que aseguró que definitivamente volvería a comprar la misma marca pasó de 32 a 40 por ciento.
Esto va en línea con lo que sucede en otros mercados de América Latina, donde las personas confían más en estos autos, por ejemplo en Brasil hay un nivel de confianza de 60 por ciento (centrado sobre todo en eléctricos) o en Chile donde el nivel es de 50 por ciento, de acuerdo con reportes de asociaciones de esos países.
El avance las acerca a una mayor aceptación entre los consumidores, aunque los resultados muestran que la experiencia no es homogénea entre fabricantes.
JAC vs. BYD y Chirey: ¿Cuáles son las marcas chinas con menos fallas?
Según datos de J.D Power, en el mercado de volumen, por ejemplo, JAC obtuvo una mejor percepción al reportar 115 problemas por cada 100 autos vendidos, seguida por Great Wall Motor con 147; pero esto contrasta con firmas como Chirey que registró 254 y BYD con 283.
El estudio considera automóviles de uno a tres años de antigüedad, modelos 2023, 2024 y 2025, y entrevistas realizadas entre diciembre de 2025 y agosto de 2026; no todos los problemas que reportan son graves, algunos tienen que ver con temas de infoentretenimiento o ruidos raros.
“La confiabilidad va más allá de los problemas mecánicos graves; abarca también las funciones diarias con las que cuentan los clientes cada vez que manejan”, señaló Gerardo Gómez, Senior Director y Country Manager de JD Power México.
Frenos, cámaras y luces: Los problemas más comunes en los autos chinos
Aunque las marcas chinas mejoraron en el indicador general, sus propietarios todavía reportan problemas por encima del promedio de la industria en algunos componentes.
El principal se relaciona con los lentes de las cámaras, que se ensucian fácilmente: registraron 6.2 problemas por cada 100 vehículos, frente a 5.4 del promedio de la industria. También sobresalen los ruidos o rechinidos en los frenos, con 5.4 puntos, contra 4.2 del conjunto del mercado, que es un problema que deben poner principal atención los fabricantes.
En el apartado eléctrico, las fallas en luces exteriores por focos fundidos alcanzaron 4.8 PP100, ligeramente por encima de los 4.5 puntos de la industria.
No todos los indicadores son desfavorables. Los problemas de conexión Bluetooth sumaron 5.2 PP100, por debajo de los 5.9 del promedio industrial, mientras que la falta de puertos USB registró 4.5 puntos, frente a 5.8.
El estudio también destaca que las fallas relacionadas con el display dejaron de aparecer entre los cinco problemas más reportados por los propietarios de vehículos chinos, respecto a la medición de 2025.
“La conexión Bluetooth que falla constantemente o la dificultad de mantener limpia la cámara de asistencia, pueden convertirse en una frustración recurrente. Cuidar estos detalles es fundamental para ofrecer un vehículo en el que los clientes puedan confiar”, expuso Gerardo Gómez.
Autos chinos vs. japoneses y estadounidenses: ¿Quién lidera en calidad?
El ranking de J.D. Power también muestra diferencias importantes entre las marcas de acuerdo con su país de origen. En el mercado de volumen, las japonesas Mitsubishi, Honda, Suzuki, Nissan, Toyota y Mazda registraron resultados de entre 155 y 227 problemas por cada 100 autos circulando.
Entre las marcas estadounidenses, Jeep obtuvo 173 y RAM 190, mientras que Ford alcanzó 231, Dodge 297 y Chevrolet 303. En las europeas, Peugeot registró 163, Volkswagen 220, SEAT 224, Fiat 225 y Renault 284.
Las surcoreanas Kia y Hyundai reportaron 231 y 276, respectivamente.
Los resultados reflejan que el origen de una marca no determina por sí solo la confiabilidad de sus vehículos. Para los consumidores, la decisión de compra también implica revisar el desempeño de cada fabricante y los problemas que reportan sus propietarios durante los primeros años de uso.
Fallas en autos eléctricos e híbridos: ¿Son más o menos confiables que los de gasolina?
El tipo de motor también influye en la experiencia de los propietarios. De acuerdo con el estudio de J.D. Power, los vehículos eléctricos son los que acumulan más problemas reportados, con 260 por cada 100 unidades, por encima del promedio de la industria de 229.
En contraste, los híbridos enchufables registraron 212 problemas por cada 100 vehículos, mientras que los modelos de gasolina alcanzaron 230 y los híbridos convencionales 232.
Las dificultades también cambian según la tecnología.
En los vehículos de gasolina, los principales reportes están relacionados con la conectividad Bluetooth, con 6 puntos; la falta de puertos USB, con 5.9, y los lentes de las cámaras que se ensucian fácilmente, con 5.3.
Para los híbridos, el Bluetooth también encabeza los problemas, con 7.1 puntos, seguido por la suciedad en los lentes de las cámaras, con 6.2, y las dificultades con el reconocimiento de voz, con 5.8.
En los híbridos enchufables, los propietarios señalaron principalmente que los lentes de las cámaras se ensucian con facilidad, con 6.5 puntos; los cristales se empañan excesivamente o tardan demasiado en desempañarse, con 5.8, y el desgaste excesivo de las llantas originales, con 5.1.
¿Qué fallas reportan los dueños de autos 100% eléctricos?
Los eléctricos, por su parte, presentan dificultades relacionadas con el desempañamiento de los cristales, con 7.3 puntos; la conectividad con las aplicaciones móviles, con 7.1, y los lentes de las cámaras, también con 7.1.
Estos resultados muestran que la electrificación no elimina los problemas de calidad, sino que modifica el tipo de dificultades que enfrentan los usuarios: mientras en los vehículos de combustión destacan aspectos de conectividad y equipamiento, en los eléctricos también aparecen retos vinculados con las aplicaciones y los sistemas de asistencia.