Pokémon cumplió 30 años y hoy es la franquicia de entretenimiento más valiosa del mundo, incluso por encima de legados como Mickey Mouse; sin embargo, ese progreso no fue sencillo. Durante tres décadas, la adaptación a la acelerada transformación tecnológica jugó un papel clave y la evolución de la marca se volvió una necesidad para su supervivencia.
En su historia hay una lección clara para emprendedores y grandes empresas: la evolución rara vez es lineal. A veces interviene la suerte, pero casi siempre responde a decisiones estratégicas que determinan la supervivencia del negocio.
Y es que no es fácil pasar de ser un pequeño estudio con dificultades financieras a construir una marca con un valor superior a los 100 mil millones de dólares, superando a Hello Kitty (84.5), Winnie The Pooh (80.3) y Mickey Mouse (80.3), de acuerdo con cifras de Statista.
En 1989, con 22 años y siendo dueño de una revista llamada Game Freak dedicada a los videojuegos, Satoshi Tajiri decidió dejar atrás el mundo editorial para dedicarse al desarrollo de videojuegos, una transición poco usual en ese momento.
Satoshi Tajiri había estudiado una carrera técnica de dos años en electrónica e informática, como lo quería su padre, pero su pasión por los videojuegos y el coleccionismo de insectos lo llevaron a caminar por otra ruta, la que sería la base de lo que conocemos como Pokémon.
En este proceso de desarrollo de videojuegos, marcado por limitaciones financieras y largas jornadas de trabajo —que según distintos testimonios provocaron la salida de algunos colaboradores— Tajiri conoció al legendario diseñador de Nintendo y creador de Mario, Shigeru Miyamoto, quien apoyó el desarrollo inicial del proyecto.
Game Freak lanzó su primer videojuego en 1989 llamado Quinty (conocido como Mendel Palace fuera de Japón), lo que permitió establecer una relación más cercana con Nintendo.
Pero fue a principios de la década de 1990 cuando Satoshi Tajiri logró unir sus ideas en un proyecto inspirado en el coleccionismo de criaturas. Shigeru Miyamoto vio potencial en el concepto, particularmente como una forma de aprovechar las capacidades de conexión portátil de la consola Game Boy.
Así nació Pokémon, que fue oficialmente lanzado el 27 de febrero de 1996.
El rumor, otra forma de evolución
El lanzamiento de Pokémon fue un éxito moderado en sus primeros meses, pero su crecimiento fue gradual, en parte porque muchos jugadores aún no comprendían la mecánica de coleccionar criaturas e intercambiarlas mediante el cable de conexión del Game Boy.
Un elemento inesperado ayudó a impulsar su popularidad: el rumor de un Pokémon secreto llamado Mew.
En Japón, el juego original incluía dos versiones —Rojo y Verde— con criaturas exclusivas en cada una, lo que incentivaba el intercambio entre jugadores.
Una revista especializada mencionó la existencia de una criatura número 151 que no podía obtenerse de manera normal dentro del juego. El rumor se expandió rápidamente entre los jugadores.
Nintendo decidió aprovechar el interés organizando concursos en los que los ganadores recibían a Mew, un personaje que era insertado directamente en sus cartuchos de juego.
Este fenómeno ayudó a consolidar la comunidad de jugadores y contribuyó a que Pokémon se convirtiera en un éxito masivo en Japón antes de su expansión internacional.
Evolución tecnológica, base de su crecimiento
Gran parte de la transformación de Pokémon se explica por su capacidad de adaptarse a los cambios tecnológicos, desde los videojuegos portátiles hasta los teléfonos inteligentes, manteniéndose vigente entre nuevas generaciones de consumidores y jugadores que crecieron con la marca.
Una de las transiciones más importantes fue su alianza con Niantic, que llevó la franquicia al terreno de la realidad aumentada.
El lanzamiento de Pokémon GO trasladó el universo Pokémon al mundo real mediante realidad aumentada, combinando exploración física con la mecánica tradicional de captura de criaturas.
“Con 'Pokémon GO' es posible buscar Pokémon en el mundo real. Enriquecer tanto el mundo real como el virtual con los personajes de Pokémon… es una realidad que está ocurriendo ante nuestros ojos”, dijo en su momento el presidente de The Pokémon Company, Tsunekazu Ishihara.
Desde su lanzamiento, el juego superó los 100 millones de jugadores y generó más de 6 mil millones de dólares en ingresos por compras dentro de la aplicación, equivalentes a un promedio superior a 600 millones de dólares anuales.
Además, los eventos presenciales organizados alrededor del juego generó importantes beneficios económicos para las ciudades sede, con derramas estimadas en cientos de millones de dólares.
Juego de cartas, peluches y películas, otra forma de transformación
De acuerdo con reportes de licencias globales, The Pokémon Company genera alrededor de 10,800 millones de dólares anuales en ventas minoristas de productos licenciados, incluyendo juguetes, peluches, ropa y artículos de colección.
Este negocio de mercancía es el verdadero motor económico de la franquicia. A escala histórica, los productos licenciados —como peluches y juguetes— representan más de la mitad de los ingresos totales de Pokémon, superando ampliamente a los videojuegos.
Uno de los pilares más rentables es el juego de cartas coleccionables Pokémon Trading Card Game, que genera miles de millones en ventas globales. Este segmento representa cerca de 9 por ciento de los ingresos históricos de la franquicia, con más de 13 mil millones de dólares acumulados.
El auge del coleccionismo convirtió a las cartas en un negocio independiente dentro del ecosistema Pokémon, impulsado por torneos, ediciones especiales y la demanda de coleccionistas adultos.
Por otro lado, los peluches y juguetes —especialmente personajes como Pikachu— son una de las líneas más rentables. Pokémon mantiene su liderazgo en el mercado de juguetes durante años, impulsado tanto por consumidores jóvenes como por adultos atraídos por la nostalgia.
Este negocio forma parte del enorme programa global de licencias de la franquicia, que incluye colaboraciones con fabricantes de juguetes, marcas de ropa y cadenas comerciales.
Pokémon también extendió su presencia al cine y la televisión, con decenas de películas animadas y producciones internacionales que complementan el negocio principal de licencias.
Los ingresos por medios —que incluyen cine, televisión y distribución— suman más de 19 mil millones de dólares acumulados, consolidando a Pokémon como una marca multimedia global.
AG