La primera Barbie con autismo no fija la mirada. Observa ligeramente de lado. Sus muñecas y codos se mueven con facilidad, preparados para repetir movimientos que ayudan a regular el cuerpo cuando el entorno resulta excesivo.
Inclusión y representación del autismo
La Barbie viste un vestido morado, holgado, sin costuras rígidas; lleva zapatos planos; sostiene un fidget spinner que gira de verdad; usa audífonos con cancelación de ruido y se apoya en una tableta con símbolos para comunicarse. Nada está ahí por azar. Todo responde a una experiencia concreta.
Es así como la primera Barbie con autismo fue presentada hoy por Mattel tras más de 18 meses de trabajo con la Autistic Self Advocacy Network, una organización dirigida por y para personas autistas.
La muñeca fue elaborada para representar, de manera auténtica, algunas de las formas en que personas dentro del espectro procesan estímulos, se comunican y se autorregulan en su vida cotidiana, sin simplificaciones ni estereotipos.
“Barbie siempre ha buscado reflejar el mundo que los niños ven y las posibilidades que imaginan”, afirmó Jamie Cygielman, vicepresidenta global de muñecas en Mattel.
“Estamos orgullosos de presentar nuestra primera Barbie con autismo como parte de este trabajo continuo, ayuda a ampliar la idea de lo que significa la inclusión en el pasillo de juguetes y más allá, porque cada niño merece verse representado en Barbie”, añadió.
Validación de experiencia y comunicación
El diseño no es simbólico ni decorativo. La mirada desviada reconoce que el contacto visual no es una regla universal. Las articulaciones permiten movimientos repetitivos de autorregulación.
- Los audífonos representan una herramienta común frente a la sobrecarga sensorial.
- La tableta remite a la comunicación aumentativa y alternativa basada en símbolos.
- La muñeca no intenta explicar el autismo; lo muestra como una forma válida de estar en el mundo.
Desde la comunidad autista, el lanzamiento fue descrito como un hito.
“Es fundamental que las personas jóvenes con autismo puedan verse reflejadas de forma auténtica y positiva, y eso es exactamente lo que representa esta muñeca”, señaló Colin Killick, director ejecutivo de la Autistic Self Advocacy Network.
“Asociarnos con Barbie nos permitió compartir ideas y brindar orientación durante todo el proceso de diseño para garantizar que la muñeca celebre plenamente a la comunidad autista, incluyendo las herramientas que nos ayudan a ser independientes”, expresó.
El impacto también se reflejó en quienes crecieron jugando con muñecas.
“Esta Barbie con autismo me hace sentir verdaderamente vista y escuchada”, expresó con claridad Madison Marilla, defensora del autismo y emprendedora creativa.
Diversidad en el juego infantil
Marilla, quien colecciona Barbies desde los cuatro años, agregó que espera que la muñeca ayude a otros niños a sentirse representados y a que personas no autistas se informen y comprendan mejor el autismo.
La muñeca se integra a la colección Barbie Fashionistas, que en los últimos años ha incorporado ediciones que representan condiciones como diabetes tipo 1, síndrome de Down y ceguera, todas desarrolladas con la orientación directa de las comunidades representadas.
Con más de 175 estilos, la línea busca ampliar el imaginario del juego infantil más allá de una sola experiencia dominante.
Mattel vincula este lanzamiento con investigaciones que impulsa desde 2020 sobre el valor del juego con muñecas, las cuales sugieren que este tipo de juego activa áreas del cerebro infantil relacionadas con la empatía y el procesamiento social, y puede contribuir al desarrollo de habilidades sociales en todos los niños, incluidos aquellos con rasgos de neurodivergencia.
Como parte del lanzamiento, la empresa anunció la donación de más de mil Barbies con autismo a hospitales pediátricos que atienden a niños dentro del espectro, con el objetivo de llevar consuelo, representación y momentos de calma a espacios donde la infancia suele estar atravesada por la atención médica. En México, la muñeca estará disponible a partir de julio, con un precio inicial de 329 pesos.
La primera Barbie con autismo no promete cambiar el mundo. Pero sí ocupa un lugar cotidiano en la infancia. “Nada sobre nosotros, sin nosotros”, resumió Colin Killick.
“Esta muñeca demuestra que nuestra forma de vivir, comunicarnos y ser independientes también merece estar en el centro del juego”, refirió.
JCC