La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió mantener su tasa de interés en un nivel de 6.50 por ciento, tal como dejó ver en su guía prospectiva sobre el fin de su ciclo de recortes, siguiendo además los pasos de la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos que hace una semana no movió el nivel de su tasa.
Lo anterior ocurre después de dos ajustes a la baja, anunciados en marzo y mayo, a su tasa de interés de 25 puntos base.
"La Junta de Gobierno del Banco de México decidió mantener el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 6.50 por ciento", indicó.
En un comunicado, los miembros del Banxico expresaron que hacia adelante consideran apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual.
"Juzga que la postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos aquellos derivados del contexto internacional", afirmó.
Sin embargo, el Banxico advirtió que este camino no está libre de obstáculos, ya que el balance de riesgos respecto a la trayectoria de los precios se mantiene sesgado al alza.
Entre los principales factores de riesgo que podrían presionar la inflación destacan las disrupciones derivadas de las políticas comerciales de la administración estadunidense, la persistencia de la inflación subyacente, posibles afectaciones climáticas y una tendencia a la depreciación de la moneda nacional.
En contraste, los riesgos a la baja incluyen una actividad económica menor a la anticipada en México o Estados Unidos, y menores presiones por la apreciación cambiaria acumulada desde el año pasado.
¿Qué eventos relevantes tomó en cuenta el Banxico para su decisión?
Para tomar su decisión unánime, la Junta de Gobierno del banco central evaluó un entorno global donde la actividad económica se expandió a un ritmo similar en el segundo trimestre de 2026.
En el ámbito internacional, el panorama estuvo marcado por un repunte de la inflación general en las principales economías avanzadas, impulsada por los energéticos, y por la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener sin cambios sus tasas en junio.
A esto se sumó la volatilidad en los mercados financieros, la caída en los precios de las materias primas y el incremento en los plazos de las tasas gubernamentales estadounidenses, en un contexto donde persiste la incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente.
En México, el Banxico observó que las tasas de los valores gubernamentales disminuyeron en la mayoría de sus plazos, mientras que las condiciones de holgura económica se mantendrán en el horizonte, pese a los riesgos a la baja para la actividad productiva.
No obstante, se anticipa una expansión económica para el segundo trimestre de este año, lo que representaría una recuperación tras la contracción registrada el trimestre previo.
En materia de precios, el panorama mostró un alivio temporal: entre abril y la primera quincena de junio, la inflación general en México descendió de 4.45 a 3.55 por ciento, impulsada tanto por el componente subyacente como por el no subyacente.
El indicador subyacente retrocedió de 4.26 a 4.12 por ciento en el mismo lapso, lo que ayudó a que las expectativas para el cierre de 2026 mostraran una disminución marginal, aunque las proyecciones de mayor plazo siguen estables por encima de la meta oficial.
El objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a 1 día (tasa objetivo) se mantiene sin cambio en 6.50 por ciento https://t.co/nYAaeXCk2g
— Banco de México (@Banxico) June 25, 2026
MRA