El aumento de la población ocupada al cierre de 2025 estuvo impulsado principalmente por la informalidad, lo que confirma un proceso de mayor precarización del mercado laboral, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).
En su reporte semanal, el organismo dijo que en diciembre la población ocupada aumentó en 1.058 millones de personas respecto al mismo mes del año previo; sin embargo, ese avance fue insuficiente frente al crecimiento de 2.176 millones de personas que se incorporaron a la población en edad de trabajar, lo que refleja las dificultades para generar empleos formales y de calidad.
Todo el incremento de la ocupación se concentró en la informalidad, que creció en 1.162 millones de personas y pasó a representar 54.6 por ciento del total de los ocupados, por encima del 53.7 por ciento de un año antes.
En contraste, la ocupación formal se redujo en 104 mil personas, con lo que acumuló seis meses seguidos de caídas anuales.
Uno de los focos de alerta es el deterioro en el acceso a prestaciones. Del total del aumento de la población ocupada en el año, 1.502 millones de personas se incorporaron a trabajos sin acceso a instituciones de salud, mientras que el número de ocupados con esa prestación se redujo en 347 mil, dice el Ceesp.
La precarización también se refleja en los niveles salariales, puesto que casi 75 por ciento de la población ocupada percibe hasta dos salarios mínimos: 39.2 por ciento gana hasta un salario mínimo y 35.5 por ciento entre uno y dos salarios mínimos.
El organismo reconoce que la economía informal se convirtió en una alternativa para millones de personas que buscan una fuente de ingresos.
No obstante, advierte que un entorno laboral con bajos salarios, sin prestaciones es una señal clara de deterioro en la calidad del empleo.
Ante este panorama, el Ceesp destaca la necesidad de fortalecer el ambiente de negocios para estimular la inversión productiva y crear empleos de calidad.