La deuda pública de México cerró el último año de la administración de Enrique Peña Nieto con una proporción de 44.8 por ciento del producto interno bruto (PIB), cifra menor a la meta de 45.3 por ciento del PIB establecida en los Criterios Generales de Política Económica y del 45.8 por ciento del cierre de 2017.
De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia de la deuda pública, alcanzó 10.550 billones de pesos. El componente interno se ubicó en 6.693 billones de pesos y el componente externo ascendió a 195 mil 936.1 millones de dólares.
El saldo de la deuda neta del gobierno federal se ubicó en 8.087 billones de pesos siendo 76.7 por ciento de la deuda neta se encuentra denominada en pesos y 23.3 por ciento en moneda extranjera.
Dentro de la deuda interna, el plazo promedio de vencimiento de valores gubernamentales fue de 7.96 años, de éstos, 53.2 por ciento se encuentra a tasa fija y largo plazo. Dentro de la deuda externa, el plazo promedio de la deuda externa de mercado es de 19.39 años y 100 por ciento de esta se encuentra a tasa fija.
En tanto, los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia y robusta de balance del sector público federal, registraron un déficit de 547 mil 651 millones de pesos (2.3 por ciento del PIB), menor al monto observado en 2017 de 554 mil 689 millones de pesos (2.5 por ciento del PIB) sin considerar el entero del Remanente de Operación del Banco de México (ROBM) y a la meta de 2.5 por ciento del PIB presentada en los Criterios Generales de Política Económica de 2018.
Los ingresos presupuestarios del sector público durante 2018 se ubicaron en 5.113 billones de pesos, monto superior en 334 mil 812 millones a lo previsto en el programa.
A su interior, los ingresos tributarios fueron superiores en 104 mil 862 millones de pesos; los petroleros en 98 mil 454 millones; los ingresos no tributarios en 96 mil 895 millones; y los de la Comisión Federa de Electricidad (CFE) y las entidades de control presupuestario directo en 34 mil 601 millones de pesos.
En tanto, el gasto neto pagado fue de 5.592 billones de pesos, monto superior al previsto en el programa en 347 mil 176 millones de pesos. Al incluir el diferimiento de pagos, el gasto total fue mayor en 312 mil 485 millones de pesos.
La Secretaría de Hacienda explicó que el mayor gasto se sustentó fundamentalmente en ingresos adicionales a los previstos en la Ley de Ingresos de la Federación y el destino que les otorga la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.
A su interior, el gasto programable se ubicó por arriba del programa en 264 mil 550 millones de pesos, debido al mayor gasto del gobierno federal y de la CFE, mientras que el gasto no programable fue mayor en 47 mil 935 millones de pesos respecto al programa, lo que se explica principalmente por el mayor pago de adeudos de ejercicios fiscales anteriores (Adefas) y mayores participaciones por la favorable evolución de la recaudación federal participable, informó la Secretaría de Hacienda.
LVM