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¿Por qué es tan fácil comprar armas en EU?

La Segunda Enmienda a la Constitución establece que todos los ciudadanos estadunidenses tiene derecho de comprar, portar y usar un arma de fuego.

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¿Por qué es tan fácil comprar armas en Estados Unidos? Porque es un negocio que permite una ley que data de hace más de 200 años, y que es defendida a toda costa por los sectores más conservadores de ese país.

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Tener 21 años, presentar la licencia de conducir y llenar un formulario son los requisitos para comprar armas, incluso de alto poder, en Estados Unidos. Hasta hace un un par de años, cualquier persona con esos requisitos podía ir a Walmart y comprar un rifle de asalto como si se tratara de una caja de leche. Hoy, algunas cadenas han restringido sus ventas de armas, pero no son mayoría.


La Segunda Enmienda a la Constitución estadunidense, aprobada en 1791, establece que todos los ciudadanos del país tiene derecho de comprar, portar y usar un arma de fuego.

Sin embargo, el contexto que se vivía en aquella época, sólo 15 años después de su declaración de Independencia, es muy distinto al de ahora. La inestabilidad social que se vivía entonces hizo que se considerara adecuado el hecho de defender la propiedad, la familia y a sí mismo por propia mano.

La también llamada Enmienda II señala: "A well regulated militia being necessary to the security of a free State, the right of the People to keep and bear arms, shall not be infringed", lo que puede traducirse como: "Siendo una milicia bien regulada necesaria para la seguridad de un Estado libre, el derecho del Pueblo a tener y portar armas no será vulnerado".

Aunque la interpretación de estas líneas ha sido debatida en más de una ocasión, esto no ha sido suficiente para abolir el que los estadunidenses consideran uno de sus derechos más importantes y representación de su libertad.

Otra gran diferencia con respecto a esa época es el alcance bélico de las armas. En el siglo XVIII los rifles que predominaban tenían una capacidad de disparar unos tres cartuchos por minuto, con un alcance de unos 50 metros, nada que ver con el moderno y popular rifle AR-15, que dispara 45 cartuchos por minuto a una distancia de más de medio kilómetro.


Aunque actualmente en algunos estados hay leyes que señalan criterios que podrían restringir la adquisición de armas, como la edad, los antecedentes penales y la experiencia, la mayoría de estas políticas no vulneran la Segunda Enmienda.

Aunado a esto, el 28 de junio de 2010 el Tribunal Supremo de EU decretó que ninguna ley estatal o local puede restringir el derecho a poseer o portar armas que reconoce la Segunda Enmienda.

La organización más importante que ha luchado por defender esta ley es la Asociación Nacional del Rifle. Fundada en 1871, la NRA cuenta con más de 5 millones de miembros que defienden tanto el derecho a poseer armas para la defensa personal como para actividades recreativas.

Esta organización, en cuyas filas obviamente se encuentran los fabricantes de armas, se ha convertido en un importante grupo cabildero que ha utilizado su influencia política y sus millones de dólares para defender el estado actual de las armas.


De acuerdo con NBC News, el presidente Donald Trump recibió de la NRA 21 millones de dólares para su campaña, por lo que no es de extrañar que en sus propuestas destacara la defensa de la Segunda Enmienda.

Sin embargo, luego del tiroteo en Florida, en el que un joven de 19 años mató a 17 personas en una secundaria con un fusil AR-15 comprado legalmente, el mandatario acaba de abrir la puerta a una posible "mejora" el sistema federal de control de antecedentes criminales para los compradores de armas.

gcc

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