• Regístrate
Estás leyendo: Los cuentapropistas de Cuba, esos pequeños capitalistas
Comparte esta noticia
Sábado , 23.03.2019 / 07:45 Hoy

Los cuentapropistas de Cuba, esos pequeños capitalistas

La nueva era cambió al otrora inflexible comunismo: hoy el Estado permite 181 actividades de negocios privados.

Publicidad
Publicidad

Rentan ateliers y departamentos (con espectaculares vistas al mar junto al hermoso Malecón), o casas para uso de turistas, empresarios o periodistas extranjeros. Suelen ser bellas o sobrias construcciones —antiguas o recientes—, de diferentes precios, de acuerdo al número de habitaciones que tengan y la ubicación: hay desde 250 CUC (la moneda convertible igualada al dólar) hasta mil ceucés por noche. Cuentan con servicios de limpieza, televisión, aire acondicionado y teléfono local. Muchas tienen alberca. Están en los habaneros barrios de Miramar, el Vedado, La Lisa o La Coronela, entre otras zonas. No pocos de estos inmuebles (las casas) son verdaderas mansiones construidas en gigantescos terrenos que pertenecieron a sus ancestros burgueses (y usualmente anticastristas), donde además ofrecen personalizados menús de comida cubana o internacional servida en amplios ranchones, palapas edificadas en amplísimos jardines rodeados de huertos de mango o aguacate.

Otras personas han abierto paladares en distintas áreas de la ciudad, como la mismísima Habana Vieja, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco. Son pequeños y medianos restaurantes con comida casera —y no tan casera— cubana. Hay para todos los gustos y para toda clase de billeteras.

Hay quienes venden ropa, zapatos, cacharros para el hogar, pero también quienes expenden frutas, verduras, carnes, guarapo. Algunas mujeres se ganan la vida haciendo y vistiendo muñecos para santería, o cortando el pelo en salones de belleza instalados en sus casas. Existen hombres taxistas que se ganan la vida en sus bellos armatostes de los años cincuenta. Hay mecánicos automotrices. No pocos jóvenes tienen bici taxis. Hay tiendas de souvenirs para turistas...

Hay de todo. Hay 181 diferentes actividades privadas autorizadas por el Estado.

Son los llamados cuentapropistas, miles de cubanos que han preferido buscar alternativas de desarrollo económico, que resignarse a los salarios de los empleos oficiales: el salario promedio es de 455 pesos cubanos al mes, poco más de 18 dólares, unos 310 pesos mexicanos.

Son pequeños emprendedores que ya son regulados por el gobierno local. Son los pequeños capitalistas en la Cuba comunista, que ya representan un ejército laboral de más de medio millón de personas, más del 10% de la gente ocupada en el país, según cifras oficiales de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) de Cuba.

Es la gente que ha sacudido la economía cubana en los nuevos tiempos del país de Raúl Castro, la misma nación donde, desde el viernes pasado, ya ondea la anteriormente odiada bandera estadunidense en el Malecón de esta ciudad.

Esta modalidad de trabajo, que ya existía clandestinamente (con alrededor de 143 mil personas, según datos de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Congreso), fue legalizada en octubre de 2010, como parte de los llamados ajustes económicos para "actualizar" y "flexibilizar" el sistema cubano.

Hasta mayo de este año, 504 mil 613 personas han optado por ser cuentapropistas, según un informe del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) dado a conocer el 12 de junio pasado por el diario oficial Juventud Rebelde. Los jóvenes, reacios al principio a convertirse en innovadores, cada vez son más: 156 mil 605. De febrero a mayo son 7 mil 912 más. Y las mujeres, también: ya son 155 mil. Entre ambos sectores ya representan 31% de los cuentapropistas.

Como en Cuba la educación es gratuita hasta la universidad, hay gente que prefiere estudiar una licenciatura, obtener un empleo en el Estado y, además, tener una actividad cuentapropista para generar más recursos. De esos hay 84 mil personas (17%). Los viejos también son bastantes: 63 mil jubilados (12 %).

Y esto no solo es un asunto de la capital: de acuerdo con el informe, las provincias de La Habana, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba son las áreas donde más cuentapropistas hay, con 66 por ciento del total.

Las actividades más socorridas son: elaboración y venta de alimentos, transporte de carga y pasajeros, arrendamiento de viviendas, habitaciones y espacios; agente de telecomunicaciones y los trabajadores contratados, como camaristas, meseros y cocineros.

Claro, en los círculos oficiales más ortodoxos hay quienes critican el "libertinaje" de estas actividades. El pasado 6 de agosto Ángel Freddy Pérez Cabrera, columnista del Granma, el otro diario oficial que hay en Cuba, arremetió contra los cuentapropistas que abusan de la libertad de precios establecida, de acuerdo con las muy capitalistas leyes de oferta y demanda: "Valiéndose de las necesidades y carencias de una parte de la población, comienzan a actuar según las leyes de la selva", escribió.

Pero, ¿qué dicen los cuentapropistas en las calles de La Habana? Eso, mañana...

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.