El Poder Judicial iraní desmintió este jueves que el activista Erfan Soltaní haya sido condenado a la pena de muerte, luego de que organizaciones internacionales de derechos humanos alertaran sobre un supuesto riesgo de ejecución tras su detención durante las recientes protestas en Irán.
La aclaración fue difundida por la agencia Mizan, órgano oficial del sistema judicial del país.
De acuerdo con la información publicada, Soltaní fue detenido en el marco de los disturbios registrados en las últimas semanas y actualmente se encuentra recluido en la prisión central de la ciudad de Karaj. Las autoridades señalaron que enfrenta cargos por concentración ilegal, atentado contra la seguridad nacional y actividades de propaganda contra el sistema.
En su comunicado, la agencia Mizan subrayó que, aun en caso de que se comprueben los cargos imputados al activista, la legislación iraní contempla penas de prisión y no la pena capital. Según el Poder Judicial, ninguno de los delitos señalados prevé la condena a muerte dentro del marco legal vigente.
Las versiones sobre una posible ejecución generaron preocupación internacional luego de que la organización Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo, difundiera reportes no verificados que advertían sobre el riesgo de ahorcamiento de al menos un manifestante detenido.
La ONG afirmó que fuentes cercanas a la familia de Soltaní, de 26 años, les informaron que habría sido sentenciado a muerte y que la ejecución se realizaría el 14 de enero.
En ese contexto, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró al canal estadounidense Fox News que no existe ningún plan para ejecutar a manifestantes detenidos. El funcionario aseguró que las versiones sobre ahorcamientos carecen de fundamento y buscan generar alarma a nivel internacional.
IHRNGO también señaló que, en ocasiones, las autoridades iraníes recurren a amenazas de este tipo como una forma de presión psicológica contra los detenidos y sus familias. A esta preocupación se sumó la ONG Hengaw, que informó que la hermana de Erfan Soltaní, quien es abogada, ha intentado acceder al expediente legal de su hermano sin éxito, ya que las autoridades le han impedido consultar la documentación del caso.
Las protestas en Irán comenzaron el pasado 28 de diciembre y, según organizaciones de derechos humanos, derivaron en una fuerte represión a partir del 8 de enero. IHRNGO estima que los enfrentamientos han dejado más de 3 mil 400 muertos, aunque las cifras oficiales no han sido confirmadas por el gobierno iraní, que solo ha reconocido la muerte de más de 150 miembros de las fuerzas de seguridad.
Las autoridades sostienen que las manifestaciones fueron pacíficas en un inicio y que posteriormente se tornaron violentas por la presunta infiltración de agentes externos armados. Mientras tanto, la situación de los detenidos, como Erfan Soltaní, continúa bajo la observación de la comunidad internacional.
Con información de EFE / JCM