La fiscalía de Estados Unidos solicitó formalmente a un juez sentenciar a prisión de por vida a Homero Zamorano Jr, el conductor del tráiler que transportaba a 64 migrantes en junio de 2022, de los cuales murieron 53 tras quedar encerrados a altas temperaturas.
“Una sentencia de por vida enviaría un mensaje de que involucrarse en el tráfico de migrantes implica un riesgo significativo y ayudaría a prevenir que otros trafiquen personas en el futuro, o al menos que utilicen tráileres para hacerlo”, señaló la fiscalía en su petición ante el juez Orlando Luis García, el 13 de febrero, en la cual se desistió de buscar la pena de muerte.
Zamorano, quien se declaró culpable de un cargo relacionado con transporte de migrantes que resultó en la muerte de algunos el 16 de enero de 2025, enfrentaba la posibilidad de la pena capital por la gravedad del delito; sin embargo, la fiscalía ha pedido la cadena perpetua en lugar de la ejecución.
Así murieron las personas atrapadas en el tráiler
De acuerdo con informes elaborados por el gobierno estadunidense, aquella tarde del 27 de junio de 2022, el calor era tanto que, al interior de una caja de tráiler, las personas estaban siendo cocinando vivas. Eran migrantes, niños, mujeres y hombres, y casi nadie sobrevivió.
Homero Zamorano Jr. conducía un tráiler bajo el abrumador sol de verano sobre una carretera de San Antonio, Texas. Escondidos, dentro de la caja del vehículo, viajaban los 64 migrantes que habían contratado el servicio de un grupo de polleros para ingresar a territorio estadunidense.
Esa misma tarde o poco tiempo después, 53 de ellos habrían de morir, derivado de la intensa exposición al calor. 53 razones que hoy justifican la petición de prisión de por vida por parte del Departamento de Justicia en contra de Zamorano Jr., un ciudadano estadunidense que formaba parte de la red de traficantes de personas y, quien actualmente, es el culpable directo de lo que es calificado como el incidente más mortífero en la historia moderna de los Estados Unidos.
Agentes de la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) llegaron a la escena para asistir a elementos del Departamento de Policía de San Antonio que, a su vez, habían recibido diversas llamadas desde el 911.
Chofer se hizo pasar por sobreviviente
En la escena, decenas de individuos yacían en el suelo. La mayoría muertos, o a punto de morir; y en arbustos cercanos permanecía un hombre que al parecer estaba inconsciente.
Cuando los agentes lo arrestaron, en la zona encontraron un celular, un sombrero y una cartera con una identificación al interior. El nombre: Homero Zamorano Jr.
Un video de una cámara de vigilancia de la Patrulla Fronteriza confirmó que Zamorano era el conductor del tráiler. En el lugar de los hechos, los agentes de HSI confirmaron que 48 personas habían muerto y 16 seguían con vida, por lo que fueron trasladadas a un hospital para recibir atención médica. Cinco personas murieron durante el transcurso de los días.
De acuerdo con testimonios y comunicaciones de aquel día, obtenidas por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), se pudo comprobar que Zamorano Jr. escuchó a los migrantes golpear las paredes del tráiler, e incluso gritar de desesperación, pero decidió no hacer nada.
Intentó reiniciar el sistema de refrigeración de la caja del tráiler donde viajaban los migrantes, pero no logró hacerla funcionar. En lugar de eso, siguió su camino hasta que se dio cuenta que las personas bajo su custodia estaban muriendo.
Greysi Sanjay Bacajol, migrante de Guatemala y una de los 11 sobrevivientes del incidente, dijo durante su testimonio en el enjuiciamiento contra uno de los colaboradores de la red de traficantes contratada para viajar a Estados Unidos, que lo único que escucharon esa ocasión por parte de Zamorano Jr. fue “casi llegamos”.
Migrantes murieron por hipertermia; sobrevivientes tienen secuelas
Fotografías que forman parte de la evidencia obtenida por el gobierno estadunidense en la escena del crimen, muestran el interior de la caja del tráiler desgarrado, fruto de los intentos de los migrantes por escapar del interior de la caja del vehículo.
Los reportes de autopsia y forenses en la escena del crimen revelaron que las personas murieron por un fenómeno médico conocido como hipertermia, en donde la temperatura corporal es tan alta que los órganos dejan de funcionar correctamente.
“Aquí, 53 migrantes murieron de forma horrorosa por hipertermia (esencialmente fueron cocinados vivos), por viajar en la parte trasera de un tractor tráiler cerrado, el 27 de junio de 2022”, señala el gobierno estadunidense.
Los sobrevivientes, asegura la fiscalía, ahora tienen secuelas que van desde problemas de memoria, pesadillas y desorden por estrés postraumático.
“El acusado, Homero Zamorano, era el conductor del tráiler tractor en cuya parte trasera 53 migrantes murieron. A pesar de escuchar a el repetido llanto y los llamados de ayuda de los migrantes atrapados, el acusado no hizo nada.
“Esta corte debe, por lo tanto, sentenciar al acusado a prisión de por vida”, señala la petición de sentencia de la fiscalía estadunidense.
Sentencia de por vida contra otros colaboradores
Las investigaciones contra la red de tráfico de personas descubrieron que Zamorano había realizado otros tres viajes previamente, donde había ingresado a varios migrantes sin documentos de estadía dentro de suelo estadunidense, lo que, según estimaciones de la propia fiscalía, implicó la entrada de más de 200 migrantes en suelo norteamericano.
La fecha para la sentencia del hombre aún no ha sido establecida; sin embargo, es probable que el juez García, de la Corte de Distrito Oeste de Texas, División San Antonio, sentencie al acusado de por vida en congruencia con la cadena perpetua que ya impuso en contra de otros dos colaboradores de Zamorano, vinculados a la operación de su misma red criminal.
ksh