El gobierno del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, impuso un nuevo arancel generalizado del 25 por ciento sobre múltiples productos de origen brasileño.
La medida se deriva de una investigación formal orientada a sancionar presuntas prácticas lesivas contra bienes y corporaciones estadunidenses en el país sudamericano, según adelantó este miércoles 15 de julio de 2026 la cadena televisiva CNN Brasil.
De acuerdo con los reportes del medio de comunicación, la administración republicana ejecuta este endurecimiento arancelario al amparo de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
Este instrumento faculta de manera discrecional a Washington para responder de forma unilateral ante políticas comerciales extranjeras que califique como discriminatorias, injustificadas o que atenten contra el libre mercado de sus empresas.
Las causas del castigo arancelario: Tecnología y etanol
Los comités técnicos encargados del caso recomendaron la aplicación del gravamen al determinar que Brasil sostiene políticas que vulneran los intereses económicos estadunidenses. El pliego de justificaciones señala dos frentes principales:
- Sanciones al sector digital:
Supuestas dinámicas de censura institucionalizadas en territorio brasileño que afectan la libre operación de plataformas y empresas tecnológicas con sede en los Estados Unidos.
- Bloqueo energético-agrícola:
La existencia de barreras arancelarias y restricciones administrativas que impiden el libre acceso del etanol estadounidense al mercado energético de la nación gobernada por el bloque sudamericano.
Rubio celebra los aranceles a Brasil
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aplaudió la imposición de los aranceles del 25 % ordenados por Trump y dijo que la medida responde a que el Gobierno que preside Luiz Inácio Lula da Silva no ha negociado "de buena fe" con Washington.
En un mensaje publicado en la red social X, Rubio aseguró que Trump ordenó al Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR) aplicar los gravámenes y sostuvo que "no debe haber confusión" sobre el motivo de la medida. Según dijo, Lula ha antepuesto "su propio ego" durante el último año en lugar de alcanzar un acuerdo en beneficio del pueblo brasileño.
Rubio afirmó además que las políticas económicas del mandatario brasileño son "malas para los estadunidenses y malas para los brasileños" y responsabilizó al Gobierno de Brasil de no haber logrado un entendimiento comercial con Estados Unidos.
Today, President Trump directed USTR to impose a 25% tariff on most Brazilian imports. Let there be no confusion about why: President Lula and his government have not negotiated with the US in good faith.
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 16, 2026
His economic policies are bad for Americans and bad for Brazilians. For…
Brasil activa su ley de reciprocidad contra los aranceles de EU y culpa a los Bolsonaro
El Gobierno de Brasil, encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que iniciará de forma "inmediata" los trámites administrativos y legales para aplicar la recién reglamentada Ley de Reciprocidad Económica.
La Administración de Lula rechazó la decisión de la Administración Trump de "imponer aranceles del 25 % a los productos brasileños, con base en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974".
"No existe justificación para adoptar medidas unilaterales contra nuestro país. Según estadísticas del propio Gobierno estadounidense, Estados Unidos acumuló en los últimos 15 años un superávit de 424.500 millones de dólares en el comercio con Brasil", aseveró el comunicado.
Brasil informó entonces que "iniciará de inmediato los trámites para activar los mecanismos previstos en la Ley de Reciprocidad", y que "volverá a plantear el asunto en el marco del mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC)".
La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR) inició hace un año una investigación y concluyó que varias prácticas del Gobierno brasileño son "irrazonables" y restringen el comercio estadounidense.
Entre esas políticas citó el sistema electrónico de pagos automáticos (PIX), la aplicación de las normas para combatir la corrupción, las leyes de protección de la producción intelectual, el acceso al mercado de etanol y la deforestación ilegal.
"Brasil no reconoce la legitimidad de investigaciones que no estén amparadas por las normas multilaterales de comercio", sostuvo.
Además, el texto recordó que, en 2025, un 76 % de las importaciones procedentes de Estados Unidos entraron en el país sin pagar aranceles de importación, y que el gravamen medio aplicado efectivamente a los productos estadounidenses fue de apenas el 3,1 %.
El Gobierno de Lula subrayó también que nunca ha abandonado la mesa de negociación a lo largo del último año, periodo durante el cual asegura que presentó "pruebas que refutan todas las acusaciones sobre supuestas prácticas comerciales desleales".
El factor ambiental como ventaja competitiva desleal
Una de las adiciones más significativas en el dictamen estadunidense apunta a que la deforestación ilegal en la selva de la Amazonía influyó de manera directa en el diseño del arancel.
Washington sostiene que la quema y tala de reservas naturales otorga a la agroindustria de Brasil una ventaja competitiva desleal al expandir artificialmente su frontera agrícola a costos reducidos, permitiéndole desplazar las exportaciones agropecuarias de los Estados Unidos en mercados de terceros países.
La estructura del nuevo gravamen precisa que el impuesto del 25 por ciento impactará a la mayoría de las mercancías brasileñas que ingresen a las aduanas estadounidenses, aunque las autoridades contemplan una lista de exclusiones estratégicas.
Quedarán exentos del pago de este derecho aduanal insumos clave como la carne de res, el café, los metales industriales y el sector de la energía.
Este choque comercial se produce en un entorno de alta fricción política y electoral de cara a los comicios brasileños.
El anuncio ocurre semanas después de que el senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y actual aspirante presidencial, realizara una visita oficial a la Casa Blanca el 7 de mayo, encuentro interpretado como un respaldo de la administración estadunidense a la plataforma de la derecha en Sudamérica.