M+.- Gritos de júbilo, aplausos, abrazos y brincos de felicidad estallaron entre unos 150 estadunidenses reunidos anoche en San Miguel de Allende, Guanajuato, mientras las pantallas anunciaban resultados favorables al Partido Demócrata en las elecciones intermedias de Estados Unidos.
A cientos de kilómetros de las urnas, los residentes extranjeros celebraban las primeras victorias de la oposición y expresaban su rechazo al gobierno del presidente Donald Trump.
La celebración ocurrió ayer martes 3 de noviembre, mientras millones de estadunidenses votaban para definir el control de las dos cámaras del Congreso, en una elección que determinará la correlación de fuerzas políticas durante los últimos dos años del segundo mandato presidencial de Trump.
En disputa estuvieron los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 de los 100 lugares del Senado y 36 gubernaturas, además de cientos de cargos legislativos y autoridades locales.
En ese escenario, San Miguel de Allende se convirtió en uno de los puntos de reunión de ciudadanos de ese país que, pese a vivir en México, participaron en las elecciones de ayer y siguieron durante la noche los resultados de la contienda.
De acuerdo con información del Gobierno Municipal, en San Miguel de Allende habitan más de 10 mil estadunidenses. En julio de este año, el alcalde Mauricio Trejo estimó que la cifra de residentes permanentes ascendía a 16 mil.
De esa comunidad, alrededor de mil 500 ciudadanos recibieron asesoría para ejercer su voto desde México y participaron en los comicios, según informó a MILENIO Honey Bernstein, voluntaria de Democrats Abroad (Demócratas en el Extranjero), organización vinculada al Partido Demócrata estadunidense.
MILENIO estuvo presente en la reunión, donde cada vez que las pantallas mostraban resultados preliminares favorables a los demócratas en estados como Georgia, Pensilvania e Illinois, la emoción se apoderaba del lugar.
Los asistentes levantaban los brazos, se abrazaban y lanzaban gritos de apoyo, mientras seguían atentos las transmisiones televisivas y las actualizaciones del conteo.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando Sibyl English, originaria de Nueva Jersey, comenzó a entonar el himno nacional de Estados Unidos. Varios asistentes se sumaron al canto y otros acompañaron con aplausos.
La escena transcurría lejos del territorio estadunidense, pero entre personas que seguían involucradas en las decisiones políticas de su país de origen.
El rechazo a la administración de Trump y el descontento por la situación política y social de Estados Unidos marcaron los testimonios de varios participantes, quienes consideran que los resultados electorales pueden abrir una nueva etapa en la relación entre la Casa Blanca y el Congreso.
En la noche electoral, algunas de las contiendas que atrajeron la atención fueron las de Georgia, Pensilvania e Illinois.
Entre los resultados favorables a los demócratas estuvieron la reelección del senador Jon Ossoff y el triunfo de Keisha Lance Bottoms en la gubernatura de Georgia, la reelección del gobernador Josh Shapiro en Pensilvania y las victorias demócratas en las contiendas por la gubernatura y el Senado de Illinois.
En San Miguel de Allende, donde la reunión estuvo integrada principalmente por ciudadanos identificados con el Partido Demócrata, las noticias favorables a esa fuerza política provocaron aplausos y expresiones de esperanza.
“Trump es un monstruo”: estadunidenses esperan un cambio político
Steven Douglas, de 67 años de edad, manifestó abiertamente su rechazo al presidente estadunidense y aseguró que las elecciones representan una oportunidad para modificar el rumbo político de su país.
“Trump es un monstruo y ahora en los Estados Unidos tiene la oportunidad de irse ya”, dice mientras observa la televisión y los resultados que se van emitiendo, sin querer perder detalle.
Aunque los comicios no implican la salida de Trump de la Presidencia, Douglas considera que un avance demócrata en el Congreso podría cambiar la relación de fuerzas políticas en Washington.
El ciudadano también expresó su expectativa de que los demócratas obtuvieran una victoria contundente y utilizó una expresión con la que sus simpatizantes se refieren a una ola de triunfos electorales.
“Yo creo que los demócratas van a ganar con un tsunami azul”.
Sus declaraciones reflejaban el ambiente que predominaba entre los asistentes a la reunión, quienes seguían las transmisiones con la expectativa de que los resultados modificaran la distribución del poder legislativo estadunidense.
No todos los residentes extranjeros compartían las mismas experiencias al momento de participar en las elecciones.
El procedimiento para votar desde México fue sencillo para algunos ciudadanos, pero otros necesitaron asistencia adicional para completar los trámites y hacer llegar sus boletas a las autoridades correspondientes.
Claudia Ornelas, de 74 años, originaria de Oregón y residente en San Miguel de Allende desde hace seis años, explicó que pudo votar sin mayores dificultades gracias a la orientación que recibió.
En contraste, Brigham Golden, de 43 años, necesitó el apoyo de su familia en California para completar el procedimiento electoral.
Golden, quien tiene más de dos décadas viviendo en Guanajuato, consideró que los mecanismos para votar desde el extranjero resultan complicados para algunos ciudadanos y atribuyó esas dificultades a decisiones de la administración estadunidense.
“La verdad, una de las cosas que hace Trump es hacerlo difícil para los que viven afuera para votar. Es una estrategia porque la mayoría que viven afuera son más liberales, más progresistas en muchas maneras.
Por ejemplo, aquí, ves que casi todos los extranjeros en San Miguel están contra Trump y él no quiere que votemos y hace más difícil votar por correo”.
Se trata de una percepción expresada por el entrevistado. Los procedimientos del voto desde el extranjero dependen principalmente de las disposiciones electorales de cada estado y de sus respectivas autoridades.
Golden es originario de California, se dedica a la producción de eventos culturales y también trabaja como agente de bienes raíces.
Tiene dos hijos nacidos en San Miguel de Allende y asegura que, después de más de 20 años viviendo en Guanajuato, no tiene planes de regresar a establecerse en Estados Unidos.
Su residencia en México, sin embargo, no ha significado una ruptura con la vida política estadunidense, pues continúa participando en los procesos electorales de su país.
Entre aplausos y abrazos, siguen los resultados desde Guanajuato
La reunión estaba programada para comenzar a las siete de la noche, pero los primeros asistentes llegaron desde las cinco de la tarde.
La expectativa aumentó conforme transcurrían las horas y, para las seis de la tarde, el establecimiento ya se encontraba lleno.
El punto de encuentro fue Trina Cantina, un restaurante-bar contemporáneo ubicado en la zona sur de San Miguel de Allende, donde integrantes de la comunidad estadunidense también acostumbran reunirse para convivir.
Conforme avanzaba la tarde, más ciudadanos llegaban al lugar. Algunos buscaban una mesa disponible, otros se acercaban a las pantallas y varios conversaban sobre las primeras tendencias electorales.
La atención se concentraba en los estados donde se disputaban cargos legislativos y gubernaturas que podían modificar el equilibrio político de Estados Unidos.
No era solamente una reunión para observar el avance del conteo. Entre los asistentes también existía un sentimiento compartido de inconformidad con el gobierno de Donald Trump, particularmente por sus políticas migratorias y por situaciones que los entrevistados consideran contrarias a los principios de su país.
Claudia Ornelas aseguró que existe cansancio entre distintos sectores de la sociedad estadunidense por las condiciones políticas actuales, especialmente por lo que describió como actos de brutalidad de las autoridades.
“Pienso que ya están mejorando porque estamos muy cansados de la brutalidad en los Estados Unidos, ya no puedo aguantarlos más”, expresó.
La residente consideró que el descontento trasciende las preferencias partidistas, pues, desde su perspectiva, existen tanto demócratas como republicanos inconformes con la situación.
Ornelas confirmó que ya había emitido su voto y destacó que el procedimiento fue sencillo gracias a la asesoría recibida.
También comparó su experiencia de vida en México con la que dejó atrás en Estados Unidos, al señalar que encontró mayor tranquilidad y una convivencia agradable con la población local.
“La vida aquí es más tranquila, no importa de qué político de los Estados Unidos sea; es más bueno aquí. Pienso que la gente de aquí tiene una actitud agradable y los Estados Unidos necesitamos más de 5 años para reparar el daño de este tipo de brutalidad”, dijo.
La mujer aseguró que, desde su perspectiva, la situación de Estados Unidos requiere cambios que no pueden resolverse únicamente con una jornada electoral.
Mientras ofrecía su testimonio, los asistentes continuaban pendientes de las pantallas, donde las actualizaciones del conteo provocaban nuevas expresiones de entusiasmo.
Democrats Abroad: la organización que ayudó a votar a mil 500 estadunidenses
Una de las organizaciones que participaron en la movilización electoral de los residentes extranjeros fue Democrats Abroad, la estructura oficial del Partido Demócrata de Estados Unidos para ciudadanos que viven fuera de su territorio.
La organización está integrada por voluntarios y cuenta con representaciones en distintos países, incluido México, donde desarrolla actividades de orientación electoral, registro de votantes y movilización de simpatizantes demócratas.
En San Miguel de Allende mantiene una representación local que durante los meses previos a las elecciones ofreció asistencia para solicitar, recibir y devolver boletas electorales.
Las actividades se desarrollaron mediante una oficina temporal de apoyo a votantes ubicada en el número 28 de la calle Stirling Dickinson, en la colonia San Antonio, junto al restaurante Trina Cantina.
La oficina brindó atención desde el 16 de septiembre hasta el 30 de octubre, además de jornadas adicionales el 2 y 3 de noviembre, fechas inmediatamente anteriores y correspondientes al día de la elección.
La asistencia electoral es particularmente relevante para los estadunidenses residentes en otros países, quienes pueden participar en las elecciones federales mediante el voto en ausencia.
Para hacerlo, deben seguir los procedimientos establecidos por el estado en el que conservan su registro electoral.
Los ciudadanos pueden solicitar su boleta a través de mecanismos como la Solicitud Federal de Tarjeta Postal, conocida por sus siglas en inglés como FPCA (Federal Post Card Application).
Aunque es posible recibir la documentación electoral por correo electrónico, la devolución del voto depende de las reglas de cada estado.
Algunas jurisdicciones autorizan el envío electrónico, mientras que otras exigen la devolución física de la boleta por correo postal o mensajería.
De acuerdo con Honey Bernstein, voluntaria de Democrats Abroad, alrededor de mil 500 estadunidenses de San Miguel de Allende recibieron orientación y participaron en estas elecciones intermedias.
La organización también funciona como un espacio de encuentro para ciudadanos que comparten afinidades políticas y buscan mantenerse involucrados en los procesos electorales de Estados Unidos.
En la reunión de San Miguel de Allende, esa participación se manifestó con expresiones de apoyo a los demócratas y críticas hacia la administración republicana.
La política migratoria de Trump, entre las principales preocupaciones
Conforme avanzaba la noche, los resultados que favorecían a los demócratas provocaban nuevas muestras de entusiasmo.
Las conversaciones regresaban una y otra vez a las políticas migratorias, el trato hacia los latinos y la expectativa de que una nueva distribución del poder político pudiera modificar algunas decisiones del gobierno federal.
La preocupación por el trato a los migrantes fue uno de los temas más recurrentes entre los asistentes.
Brigham Golden aseguró sentir vergüenza por lo que ocurre en su país y cuestionó las expresiones de rechazo contra quienes llegan a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades.
“Tenemos mucha vergüenza de lo que está pasando en los Estados Unidos y parece que ese movimiento ya cambió y mucha gente ya está en contra de lo que trae Trump y quiere un cambio y regresar a un idealismo de los Estados Unidos más bienvenido a toda la gente en el mundo, más bienvenida a los migrantes, porque nuestro sueño de los Estados Unidos es un lugar para todos”, manifestó.
Golden consideró que el movimiento político encabezado por Trump ha utilizado el rechazo hacia determinados sectores de la población para generar respaldo electoral, particularmente en lo relacionado con la migración y las comunidades latinas.
“Era racista. Y nosotros somos contra todo eso y queremos crear un nuevo estadunidense, uno que respeta a la gente”, expresó.
Las declaraciones reflejaron una de las principales preocupaciones compartidas por los participantes: la posibilidad de que las políticas migratorias estadunidenses afecten tanto a quienes buscan ingresar al país como a las comunidades de origen extranjero que ya viven en él.
En ese contexto, los asistentes veían en las elecciones intermedias una oportunidad para modificar la correlación de fuerzas en el Congreso, institución que participa en la elaboración de leyes migratorias y en la aprobación de recursos para su aplicación.
Sin embargo, las decisiones operativas de las autoridades migratorias también dependen del Poder Ejecutivo y de las facultades que le otorga la legislación vigente.
“ICE está agarrando cualquier persona”: cuestionan operativos migratorios
El rechazo a las políticas migratorias también fue expresado por Lorenzo Molina Barber, de 61 años, originario de Los Ángeles, California, quien lleva ocho años viviendo en San Miguel de Allende, aunque su relación con México comenzó hace aproximadamente 26 años.
Lorenzo es escritor y aseguró que las acciones del gobierno estadunidense han perjudicado a comunidades latinas, incluidas personas que cuentan con documentación legal y ciudadanía.
En particular, cuestionó los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), la agencia federal encargada de funciones de investigación y aplicación de las leyes migratorias dentro del país.
“Ha dañado a mucha gente, muchos latinos, latinoamericanos, latinos con papeles, todos inmigrantes, pero con papeles legales. Ciudadanos, el ICE está agarrando a cualquier persona”, aseguró.
Para Molina Barber, las consecuencias de las políticas migratorias no se limitan a quienes intentan cruzar la frontera, sino que también generan preocupación entre comunidades establecidas en territorio estadunidense.
Consideró que su país necesita avanzar hacia una política capaz de atender los problemas migratorios sin utilizar las diferencias de origen o nacionalidad como instrumentos de división social.
Sus señalamientos se sumaron a los testimonios de otros residentes que expresaron su preocupación por el trato a los migrantes y por el rumbo de la política estadunidense.
Mientras las críticas se compartían entre los asistentes, las pantallas continuaban mostrando actualizaciones de los resultados.
Los gritos y aplausos volvían a escucharse cada vez que se anunciaban victorias demócratas, en una celebración que para algunos significaba también la posibilidad de recuperar un país más abierto a las personas que buscan oportunidades.
Para Golden, su experiencia de vida en México forma parte de las razones por las que mantiene esa postura.
Aseguró que llegó a San Miguel de Allende porque aprecia su cultura y a sus habitantes, y que sus hijos crecieron en este municipio, donde encontró un lugar que considera su hogar.
“Yo llevo más de 20 años aquí en San Miguel. Mis hijos crecieron aquí. (…) Amo a San Miguel, amo a México”, comentó, al asegurar que incluso se siente mexicano si la comunidad lo acepta.
Desde Guanajuato, esperan que las urnas cambien el rumbo de EU
Además de la asistencia para votar, Democrats Abroad se convirtió en un punto de encuentro para estadunidenses que viven en San Miguel de Allende y desean participar en la discusión política de su país.
Lorenzo Molina Barber destacó que la organización proporciona información a los residentes en el extranjero para que conozcan las opciones disponibles y puedan ejercer sus derechos electorales.
La participación de estos ciudadanos refleja cómo las comunidades estadunidenses establecidas en México mantienen vínculos con las decisiones políticas de su país, incluso después de varios años o décadas viviendo fuera de él.
Para algunos, el voto representa una forma de intervenir en decisiones legislativas que pueden repercutir en sus derechos como ciudadanos.
Para otros, es una oportunidad de manifestar su postura sobre las políticas de la administración presidencial, especialmente las relacionadas con migración y trato a las comunidades extranjeras.
Conforme avanzaba la noche del martes, los asistentes continuaban atentos a las transmisiones televisivas.
Los abrazos, las conversaciones y los aplausos acompañaban cada actualización favorable al Partido Demócrata.
Desde San Miguel de Allende, lejos de las casillas electorales y de los principales centros de poder de Estados Unidos, aquellos ciudadanos siguieron una jornada en la que se decidía el equilibrio político de su país para los siguientes dos años.
Para ellos, residir en México no significó renunciar a su derecho al voto ni dejar de involucrarse en lo que ocurre al norte de la frontera.
La reunión que comenzó por la tarde terminó convertida en una celebración de los resultados demócratas, entre críticas a Trump, abrazos y expresiones de esperanza por un cambio político.
AH
