El jueves 9 de julio, un ataque con explosivos contra el Aeropuerto de Tibú, en el departamento colombiano del Norte de Santander, dejó heridos a tres elementos de seguridad y causó daños en las oficinas administrativas de la terminal aérea. Este domingo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) se atribuyó la ofensiva.
Violencia por crimen organizado en Colombia
"El ELN ha venido denunciando la utilización de este aeropuerto como infraestructura logística al servicio del paramilitarismo encarnado en el Frente 33 de las ex-FARC con el apoyo y protección de las Fuerzas Militares del Estado, razón por la cual se convirtió en objetivo militar de nuestra organización", aseguró el Frente de Guerra Nororiental del ELN en un comunicado.
El atentado se produjo en medio de la persistente situación de violencia que vive la región del Catatumbo, donde el ELN está enfrentado justamente con el Frente 33 de las disidencias de las FARC por el control territorial de esa zona fronteriza con Venezuela donde abundan los cultivos de coca.
La guerrilla indicó que la política de 'paz total' del presidente colombiano, Gustavo Petro, brindó "garantías" al paramilitarismo en la región "para la ejecución de todo tipo de crímenes contra la población".
"Los militares han instrumentalizado el aeropuerto para favorecer a los criminales, terminal que debe estar al servicio de la población y no de la guerra contrainsurgente", añadió el comunicado para justificar el atentado.
¿Qué se sabe acerca del ataque?
La ofensiva fue perpetrada el jueves 9 de julio en el área de oficinas administrativas del aeropuerto. Como consecuencia de la detonación, los tres integrantes del equipo de seguridad y vigilancia que se encontraban de servicio sufrieron "fuertes traumatismos ocasionados por la onda expansiva" y los trasladaron a un hospital.
La Aeronáutica Civil informó ese día que trabajaba de manera coordinada con las Fuerzas Militares y la Policía Nacional para asegurar el perímetro del aeropuerto tras el ataque.
MD